
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
El exsenador del Centro Democrático, Ciro Ramírez, seguirá en prisión en medio del juicio que afronta por delitos relacionados con corrupción que habría cometido desde el Congreso. La Corte Suprema le negó nuevamente la solicitud de dejarlo en libertad para que afronte el caso fuera de las rejas.
Podría interesarle: Corte Suprema niega libertad a exsenador del Centro Democrático, Ciro Ramírez
El pasado 13 de enero, la defensa del exsenador Ramírez le solicitó a la Corte la libertad del político argumentando que la medida de aseguramiento en su contra ya no se encontraría vigente. Para el abogado del excongresista, su prohijado solo debía estar en prisión mientras se decidía si se le llevaba a juicio o no, lo cual finalmente ocurrió, pero, dice él, “la medida se basó en indicios que, a la fecha, no han sido corroborados ni fortalecidos con pruebas adicionales que sustenten la inferencia inicial”.
Su abogado se refirió a la visita realizada por Ciro Ramírez al exgerente de Proyecta Quindío, Pablo César Herrera Correa, en la cárcel La Picota, el 5 de octubre de 2022, por la cual la Sala de Instrucción consideró que el político podría interferir en las pesquisas de la justicia. Para la defensa del exsenador, el testimonio de Herrera Correa sobre lo que fue a hacer a la cárcel el excongresista tiene incongruencias.
Le recomendamos: Ungrd y caso Ciro Ramírez: así estarían conectados ambos escándalos de corrupción
Asimismo, el abogado del político señaló que la mayoría de pruebas en contra de su prohijado se obtuvieron cuando Ramírez estaba en libertad, incluyendo más de 40 testimonios. También que los testimonios que faltan por escucharse en la Corte son por parte de la defensa, por lo cual no habría ningún riesgo de interferencia por parte del exsenador. Aun así, el magistrado Jorge Emilio Caldas, quien adelanta el caso contra el político, dijo que Ramírez tendrá que continuar en prisión durante el juicio.
En su decisión, se lee que “resulta necesaria a efecto de evitar la obstrucción al proceso”, ya que “se valió de su condición de congresista para obtener privilegios, como el acceso a reuniones privadas en La Picota y dificultar la práctica probatoria”. La Sala también consideró que “la visita a Herrera Correa no se justificó con razones humanitarias, como adujo el acusado en su indagatoria, sino que buscaba persuadir al testigo para desvincularlo de los hechos y señalar exclusivamente a García Jacquier como responsable del esquema delictivo” del entramado de corrupción.
Lea también: Ungrd y caso Ciro Ramírez: así estarían conectados ambos escándalos de corrupción
De igual manera, la Corte revisó y decidió mantener a Ramírez tras las rejas debido a interceptaciones telefónicas. “A partir de las interceptaciones telefónicas obtenidas el 6 de octubre de 2022 entre Raúl Cardozo Ordóñez, su hijo Raúl Cardozo Nuncira y otros implicados, la mentada Sala evidenció que estos se mantenían atentos a las investigaciones y coordinaban actividades con Katherine Rivera Bohórquez para proteger al procesado, última que fue señalada como un enlace directo entre Ramírez Cortés y otros implicados, para articular versiones exculpatorias y evitar aceptar preacuerdos con la Fiscalía”.
También, el magistrado Caldas se refirió a lo dicho por la defensa sobre los testimonios que faltan por practicarse en el proceso. “Si bien están pendientes por practicarse exclusivamente 10 testimonios solicitados por la defensa - comoquiera que ya se evacuaron los solicitados por el Ministerio Público-, esa circunstancia por sí sola no permite a la Sala afirmar que Ramírez Cortés no estaría en posibilidad de entorpecer su práctica. Por el contrario, lo que se advierte es que, de recobrar su libertad, el procesado podría ponerse en contacto con dichos ciudadanos e influir en sus declaraciones -como ya lo intentó en una oportunidad-”.
Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.
