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5 May 2022 - 11:25 a. m.

Con “Otoniel” extraditado, víctimas insisten en conocer su verdad

El jefe del Clan del Golfo fue extraditado el pasado 4 de mayo. Tras la decisión, familiares de víctimas siguen exigiendo la verdad y aseguran que su extradición también significa impunidad para el esclarecimiento de cientos de hechos violentos.
"Otoniel" llegó a la base aérea de Catam, al occidente de Bogotá, fuertemente escoltado por uniformados de la DIJIN y esposado de manos y pies.
"Otoniel" llegó a la base aérea de Catam, al occidente de Bogotá, fuertemente escoltado por uniformados de la DIJIN y esposado de manos y pies.
Foto: Presidencia

Hasta último minuto, víctimas del conflicto armado y sus abogados trataron de frenar la extradición del capo Otoniel con un único objetivo: lograr que contara todo lo que sabe de la guerra y, de ese manera, conocer la verdad de cientos de hechos violentos ocurridos en el marco de la guerra. A través de tutelas y otros recursos, pidieron que la justicia protegiera su derecho a saber la verdad.

(En contexto: Extraditaron a Estados Unidos a “Otoniel”, del Clan del Golfo, por narcotráfico)

Sin embargo, el pasado 4 de mayo, el Consejo de Estado rechazó el último recurso judicial y, con él, se destrabó la extradición del líder del Clan del Golfo, el hombre más buscado en Colombia hasta octubre del año pasado, cuando fue capturado (aunque él mismo ha dicho que se entregó a las autoridades).

Con su extradición como un hecho, las víctimas se pronunciaron y expresaron su inconformidad con la decisión. Para muchas, con esa decisión no solo extraditaron a un capo del narcotráfico, sino también la verdad de cientos de hechos que él podría conocer más que nadie. Su vida en la guerra podía ser clave para esclarecer varios de ellos.

(Lea también: La lista completa de políticos y funcionarios que “Otoniel” mencionó en la JEP)

La razón: Otoniel estuvo en las Farc, pasó al Epl, después integró grupos paramilitares, siendo cercano a altos mandos paras y, luego, se convirtió en el líder de la banda de narcotráfico más temida y con más poder de los últimos años en Colombia: las Agc o Clan del Golfo.

Además de exigir que contara su versión de la guerra, las víctimas explicaron en su momentos que la extradición de Otoniel también implicaban impunidad para ellas, pues no pagaría sus condenas en Colombia. O al menos no por ahora.

(En contexto: Víctimas interponen tutela ante la JEP para frenar la extradición de “Otoniel”)

El capo, dijeron las víctimas, tiene una “verdad excepcional” sobre los hechos de la guerra, que debería aportar al país pues “no solo podría esclarecer hechos pasados, sino ayudar a desestructurar el conflicto que se vive en los territorios, posibilitar la transición hacia la paz y garantizar la no repetición de los hechos”.

“Si se llevan a Otoniel nos atrasan los acuerdos humanitarios que estamos buscando en los territorios”, declaró hace unas semanas un líder del Urabá antioqueño, señalando que ha habido una voluntad de las Agc o Clan del Golfo en buscar acercamientos con el gobierno para lograr la paz, pero los intereses de altos funcionarios y mandos militares que han tenido vínculos con las Agc, frenan esa iniciativa, pues le temen a la verdad, dice el representante.

Justamente, en las declaraciones que alcanzó a estar el capo, salieron a relucir nombres de generales retirados, como el de Mario Montoya y Leonardo Barrero. Según Otoniel, ambos tuvieron vínculos con su organización criminal y recibieron dinero ilegal a cambio de decisión que favorecieran los intereses de los grupos de narcotráfico.

“Eso es lo que queremos como víctimas, que él diga con quién trabajaba”, aseguró un representante indígena del Chocó, mientras una joven del occidente de Antioquia dijo que, además, quieren que Otoniel y sus hombres ayuden a esclarecer hechos del conflicto reciente que han sido muy dolorosos para sus comunidades: “¿Qué pasó con algunos jóvenes, con algunas víctimas, dónde están enterrados?”, reclamó, “que nos digan quiénes están en las fosas comunes”.

A pesar de sus reclamos, Otoniel fue extraditado. El gobierno y autoridades han dicho que su envío a Estados Unidos no viola ningún derecho de las víctimas, pues la justicia podrá escucharlo a través de videollamadas y demás aparatos tecnológicos. Sin embargo, lo cierto es que lo podría hacer ante una pantalla de computador y a cientos de kilómetros.

Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.

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