Publicidad

Condenan a un médico por homicidio culposo tras practicar una liposucción

Tras ocho años de haber ocurrido el deceso de una paciente, el Tribunal Superior de Bogotá sancionó al cirujano que practicó la intervención quirúrgica.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Redacción Judicial
21 de enero de 2009 - 11:00 p. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Pocos días después de la muerte de la de la modelo ibaguereña Edna Patricia Espinoza, de 24 años, tras someterse a una cirugía estética, el Tribunal Superior de Bogotá sentó un duro precedente en otro caso relacionado con este tipo de procedimientos médicos, al condenar a 24 meses de prisión a un cirujano por practicar una liposucción que terminó  costándole la vida a una de sus pacientes. La decisión judicial afecta al galeno Germán Ricardo Hernández Salame, quien fue hallado responsable del delito de homicidio culposo.

Los hechos se remiten al 26 de enero de 2001, cuando fue intervenida la joven Elizabeth Carol Sánchez en la Unidad Médico Quirúrgica, al norte de Bogotá. A la mujer le fue practicada una liposucción en el abdomen en procedimiento que se extendió  desde las 8:30 hasta las 10:45 de la mañana. Tras permanecer en observación hasta las 5:00 de la tarde de ese día, fue dada de alta y llevada a un apartamento en la calle 151 con 23. Pero al llegar a esa vivienda, Sánchez comenzó a presentar fuertes dolores, que no se calmaron ni con el suministro de medicamentos; igualmente, vomitó y no pudo dormir en toda la noche. A las 8:00 de la mañana del otro día y sin que la situación de la paciente mejorara, Adriana Soltau, una joven que se dedicó a cuidar a Elizabeth Carol tras la cirugía, le envió un mensaje al médico contándole lo que ocurría. Él le respondió que esa situación era normal y ordenó la aplicación de una ampolleta. La paciente no tuvo alivio y por el contrario comenzó a presentar escalofríos. A las 6:30 de la tarde otra de las personas que la cuidaban fue a despertarla, pero ya estaba muerta. Aunque en primera instancia el médico fue absuelto, el Tribunal Superior consideró que el médico debió haber extremado las medidas de cuidado y atención a través de exámenes de laboratorio o imágenes de registro, debido a que en la cirugía no existe un visión directa del trayecto de la cánula con la que se extrae la grasa.

“Al actuar imprudente se sumó que el cirujano (...) se desentendió por completo de su proceso de recuperación y observación”, observa en su providencia el Tribunal. Agrega que después de la operación el médico no volvió a valorar a la paciente, responsabilidad que dejó en manos de otro facultativo.

El dolor y el malestar recurrente que presentaba Sánchez se relacionaban con el desarrollo de una peritonitis que le produjo el deceso. El cirujano también estará suspendido de la profesión médica durante dos años.

Por Redacción Judicial

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.