En las primeas horas de la mañana de este martes, el coronel retirado de la Policía, Joaquín Aldana, se entregó en la sede de la Fiscalía de Ibagué, lugar al cual llegó en compañía de su abogado, Jorge Enrique Lozano, y el defensor del pueblo, Santiago Ramírez Calderón.
Aldana tiene una orden de captura emanada del Juzgado Quinto Penal con control de Garantías, por el delito de homicidio agravado, como supuesto autor del asesinato de su esposa, Erika Cecilia Yeneris Gutiérrez, quien desapareció el 9 de septiembre pasado y apareció descuartizada el 14 del mismo mes.
Las partes de su cuerpo fueron halladas en diferentes lugares, esparcidos sobre la vía Ibagué- Alvarado (norte del Tolima).
Por el ex Alto Oficial se había ofrecido una recompensa de $100 millones, luego de que el mismo se diera a la fuga tras conocer la orden de captura en su contra.
Sin embargo, su abogado defensor reiteró en varias oportunidades que se estaba recaudando el material probatorio para una adecuada defensa y que por tal motivo Aldana no se había entregado a las autoridades, pero que no estaba huyendo.
De hecho, Lozano aseguró que a Aldana se le estaban vulnerando los derechos al revelar información confidencial del proceso, la cual había dado pie a especulaciones sobre la muerte de su esposa.