El exsenador Germán Alonso Olano Becerra fue condenado por su participación en el carrusel de la contratación de Bogotá.
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Según la decisión de la Sala de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia, el excongresista cometió el delito de interés indebido en la celebración de contratos.
El alto tribunal encontró que Olano Becerra “participó en reuniones en las que se acordó que se le pagara un soborno de COP 1.750 millones para interferir en la adjudicación de la Fase 3 de Transmilenio para la calle 26 de Bogotá” en 2007.
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A través de un comunicado de prensa, la Sala de Primera Instancia agregó que esos pagos “se hicieron a través de contratos de obra simulados”. Por estos mismos hechos, Olano ya se había declarado culpable, pero por los delitos de tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito, por los que ya había sido condenado.
Ese caso fue resuelto en 2012 y el excongresista fue sentenciado a una pena de ocho años de cárcel. Sin embargo, en su momento declaró que no había cometido el delito por el que ahora fue condenado. Además de esta decisión, el alto tribunal pidió investigar al empresario Miguel Nule por el delito de falso testimonio.
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El carrusel de la contratación, en el que la justicia ya dejó claro que Olano Becerra sí participó, fue un escándalo de corrupción en Bogotá en el que participaron funcionarios públicos y empresarios durante la administración de Samuel Moreno Rojas (2008-2010).
Por estos hechos, los empresarios Miguel, Manuel y Guido Nule fueron acusados de falsificar documentos y de pagar sobornos para ganar contratos de construcción de la tercera fase de TransMilenio y del mantenimiento de la malla vial de sur y suroriente de Bogotá. La primera, justamente, la contratación por la que fue condenado Olano Becerra.
Los empresarios, que son primos, aceptaron que el dinero que recibían como anticipos de los contratos no se usaron en la construcción de las obras, sino que los desviaron a las empresas de su conglomerado empresarial. Además, acusaron al exalcalde Moreno y a su hermano, el exsenador Iván Moreno, de liderar una red de corrupción en la ciudad que entregaba las licitaciones de obras a cambio de comisiones a contratistas. Ambos fueron condenados por la justicia.
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