La Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia dejó en firme la condena contra Elda Neyis Mosquera García, conocida como alias “Karina”, y otros ocho exintegrantes de las antiguas Farc, por su responsabilidad en 3.358 crímenes cometidos en Antioquia, Córdoba, Chocó, Quindío, Caldas y Risaralda. La decisión se dio en el marco del proceso de Justicia y Paz.
Con este fallo, el alto tribunal confirmó la condena alternativa de ocho años de prisión contra los excombatientes por seis patrones de criminalidad relacionados con graves violaciones a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario (DIH). Entre los delitos reconocidos están desaparición forzada, homicidio, reclutamiento ilícito de menores, violencia basada en género, secuestro y desplazamiento forzado.
Por otro lado, la Corte Suprema reconoció a cuatro víctimas más y ordenó su indemnización dentro del proceso de reparación integral. Además, exhortó a la Defensoría del Pueblo a fortalecer la capacitación de sus funcionarios en materia de indemnizaciones a víctimas, con el fin de garantizar una atención adecuada en estos procesos.
Sobre los patrones de criminalidad atribuidos a los exintegrantes de las Farc, la Corte Suprema detalló que uno de los ejes principales de la condena fue el reclutamiento ilícito de menores de edad. El alto tribunal concluyó que muchos niños, niñas y adolescentes eran obligados a permanecer en las filas, incluso cuando no estaban en condiciones de participar en la guerra.
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En lugar de permitirles regresar a sus hogares, el bloque guerrillero sometía a los menores a “consejos revolucionarios de guerra”, mecanismo que, en varios casos, derivó en fusilamientos. La deserción o los intentos de fuga eran una de las principales causas de estas ejecuciones, aunque también eran ejecutadas bajo sospechas de infiltración o espionaje.
La Sala documentó que los menores reclutados fueron víctimas de otros crímenes, como violencia sexual, homicidios, desapariciones forzadas y desplazamientos de familias que huían para evitar el reclutamiento de sus hijos o tras amenazas directas del grupo armado.
La Corte también examinó el patrón de macrocriminalidad relacionado con violencia basada en género y concluyó que el Bloque José María Córdova ejerció agresiones físicas y psicológicas, especialmente contra mujeres, en un contexto agravado por el conflicto armado.
Asimismo, estableció que el secuestro fue una práctica sistemática utilizada tanto para financiar a la organización como para ejercer presión sobre la población civil, obligándola a realizar acciones a favor del grupo o castigando conductas consideradas contrarias a sus intereses. En varios casos, el método más recurrente consistía en secuestros ejecutados directamente en las viviendas de las víctimas.
Elda Neyis Mosquera García, conocida con los alias de “Karina”, “La Negra” o “La Cucha”, fue una de las comandantes del frente 47 de las Farc y ocupó distintos cargos dentro de esa estructura armada, entre ellos dirigente de escuadra, compañía y guerrilla. Ingresó a la organización el 3 de septiembre de 1984, cuando tenía 17 años, en una zona rural de Turbo (Antioquia), y permaneció en la guerrilla hasta el 18 de mayo de 2008, fecha en la que se desmovilizó y se entregó a las autoridades.
Además de alias “Karina”, los otros condenados son Danis Daniel Sierra Martínez, alias “Sami”; Marco Fidel Giraldo Torres, alias “Garganta”; Pedro Luis Pino Valderrama, alias “Martín”; Nelson Antonio Patiño Cuartas, alias “El Zorro”; Jesús Alberto Giraldo Hernández, alias “Miguel Ramales”; Edison de Jesús Rúa Cataño, o John Alexander Aguirre Delgado, alias “Rafael”; Fabio Nelson Aguirre Aguirre, alias “Carlos”; y Virgilio de Jesús Guzmán, alias “Caliche”. Todos ellos hicieron parte del bloque conocido como José María Córdova, Iván Ríos, Noroccidental o Efraín Guzmán, perteneciente a las antiguas Farc.
Todos recibieron una condena de ocho años de prisión, con excepción de Fabio Nelson Aguirre Aguirre, alias “Carlos”, a quien se le fijó una pena de siete años y dos meses de prisión.
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