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4 May 2021 - 2:58 p. m.

Corte Suprema confirmó la condena de un militar por acto sexual contra compañeros

La condena quedó en firme luego de que la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia estudió el caso en el que, inicialmente, el uniformado salió bien librado.
Según expuso una de las víctimas, Marín Castro aprovechó el estado de embriaguez de sus compañeros y sin consentimiento acarició sus genitales, tratando de obtener una relación sexual.
Según expuso una de las víctimas, Marín Castro aprovechó el estado de embriaguez de sus compañeros y sin consentimiento acarició sus genitales, tratando de obtener una relación sexual.

La Corte Suprema de Justicia dejó en firme la condena de cinco años en contra del cabo Juan de Dios Marín Castro, luego de que fuera hallado responsable por el delito de acto sexual abusivo con persona en incapacidad de resistir. Los hechos se registraron en Floridablanca, Santander, al culminar la clausura del servicio militar que prestaron dos bachilleres en el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC).

Lo que reposa en la providencia es que Marín Castro, en junio de 2007, al término de la ceremonia, convidó a dos de los exintegrantes de la institución a departir unos tragos en su apartamento y allí continuar la celebración. La invitación la extendió a tres hombres más quienes rechazaron su ofrecimiento.

El homenaje rendido a los dos jóvenes culminó en un llamado ante los estrados judiciales para el anfitrión. El cabo Marín Castro fue acusado de abuso sexual luego de que uno de los dos hombres se percatara que mientras su otro compañero dormía, este fue tocado en sus partes íntimas en más de una oportunidad.

Según expuso una de las víctimas, Marín Castro aprovechó el estado de embriaguez de los jóvenes y sin consentimiento acarició sus genitales, tratando de obtener una relación sexual. Lo anterior fue el relato que hizo uno de los hombres, que estaba en alto grado de alicoramiento y no le permitió impedir dicha acción en contra de su compañero.

Pasadas unas horas, cuando estos estaban lúcidos sostuvieron un altercado con Marín Castro en el que reprocharon las actuaciones indebidas en su contra. La discusión pasó a mayores, luego de que uno de ellos reaccionara agresivamente y golpeara al cabo, lo que ocasionó una riña en su lugar de residencia.

Marín Castro fue denunciado ante las autoridades el mismo día en el que se conocieron los hechos, no obstante, pasaron seis años para que el proceso judicial en su contra empezara a moverse. En 2014, la Fiscalía lo presentó ante el Juzgado Penal de Bucaramanga por el delito de actos sexuales abusivos con persona en incapacidad de resistir, cargos que no aceptó, y por el cual no se le impuso medida de aseguramiento.

En abril de 2016, el Juzgado Noveno de Conocimiento de Bucaramanga lo absolvió. Y en 2018, el Tribunal Superior de la misma ciudad recibió el recurso de apelación de la Fiscalía, en la que pedía que revocaran la decisión de primera instancia. Efectivamente el ente acusador logró su intención y Marín Castro fue condenado a 60 meses de prisión.

Lo que expuso la Fiscalía en el proceso de juicio bastó para que el Tribunal acogiera los argumentos y le diera la razón, pues aseguró que Marín Castro en medio del agasajo indujo a los jóvenes para que se acostaran en una sola cama y cuando se encontraban en grado de indefensión procedió a accederlos.

Una de las víctimas aseguró, en declaración jurada, que accedió a recostarse en la cama de su agresor porque se sintió muy mareado por el elevado consumo de licor en dicho lugar, y desde ese entonces, “perdió prácticamente el conocimiento”, situación similar que manifestó le ocurrió a su otro compañero.

El tribunal, en este caso, no puso en duda las declaraciones dadas por las víctimas, esto pese a que al día siguiente tenían recuerdos vagos de lo que había sucedido. La corporación judicial dejó claro que Marín Castro no tuvo situaciones indecorosas con los exmiembros de la institución mientras hicieron parte de la misma, pues esa noche era la primera que se veían y departían, no obstante, esa situación no fue garantía para demostrar la inocencia del cabo en los hechos.

En su decisión condenatoria, lo que reprochó el tribunal es el “sin sabor” que dejó el curso de la investigación por parte de la Fiscalía. “Lo que demuestra la negligencia de los funcionarios de investigación, que siendo oportuna la denuncia, no hubiesen ordenado los exámenes pertinentes para determinar vestigios de sustancias en la sangre y rastros de alcohol”.

Para la corporación judicial, los investigadores se limitaron al examen clínico de embriaguez 24 horas después, el cual no podía ofrecer sino resultados negativos por el tiempo transcurrido. “Esos exámenes, de obrar con diligencia, eran importantes para establecer si se puso en incapacidad de resistir o en estado de inconsciencia a la víctima, o si se abusó de esa condición”.

Con lo anterior, el tribunal dejó claro que “no se puede deducir más allá de toda duda razonable que Juan de Dios Marín Castro hubiese embriagado a sus invitados con el fin de abusar de ellos. Esa es una suposición. Pero sí existe evidencia de que abusó de esas circunstancias, generadas por el estado en el que todos se encontraban”.

Los argumentos de condena del tribunal llegaron a la Corte Suprema, por cuenta de un recurso de casación que presentó la defensa del cabo, en el que pedía que revisara el delito por el que fue condenado, no obstante, el alto tribunal acogió los argumentos y ratificó la condena por el delito de acto sexual abusivo con persona en incapacidad de resistir.

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