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La Sala de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia mantuvo en firme la acusación en contra del fiscal Daniel Hernández Martínez por los delitos de prevaricato por omisión y amenaza a testigo en el expediente que se estudia en su contra por, al parecer, haber frenado tres órdenes de captura que él mismo había solicitado en contra de altos mandos de la constructora Odebrecht en 2017.
El pasado 14 de febrero, la defensa del fiscal solicitó la nulidad del proceso, basándose en que no hubo un cumplimiento en “los compromisos de legalidad (...) la Fiscalía no logró una respuesta coherente”. Este 30 de julio, el magistrado Ariel Torres Rojas rechazó la solicitud de la defensa y declaró “formalmente acusado al fiscal delegado ante el Tribunal Superior de Bogotá, doctor Daniel Ricardo Hernández Martínez” como probable autor de los delitos ya mencionados.
De acuerdo con el despacho del togado Torres Rojas, “la reiteración de los argumentos esbozados en la audiencia de imputación y ahora en la acusación más las aclaraciones, precisiones y adiciones hechas por la Fiscalía al contestar las observaciones en la audiencia de formulación de acusación; comprueban a la Sala el deseo inocultable de la defensa de dilatar el trámite del proceso formulando nulidades”.
Para el togado, durante las audiencias de formulación de imputación y de acusación, la Fiscalía comunicó de forma clara las manifestaciones incriminatorias que envuelven al fiscal Hernández, por lo que asegura que se cumplió “a cabalidad con las exigencias legales”. Durante esas diligencias, el fiscal ha repetido que no acepta los cargos.
El ente investigador ha tenido bajo la lupa a Hernández Martínez porque, al parecer, habría frenado el trámite de tres órdenes de captura pedidas por él mismo en julio de 2017 en contra de Marcio Marangoni Marangoni, Éder Paolo Ferracuti y Amilton Hideaki Sendai, ejecutivos de alto nivel de Odebrecht, quienes fueron investigados por concierto para delinquir, lavado de activos y enriquecimiento ilícito de particulares en el caso de corrupción de la constructora brasileña.
En el caso del fiscal Hernández también se ha tenido en cuenta que, supuestamente, habría presionado al testigo estrella del caso: el exsenador Otto Bula. Según las investigaciones, Hernández buscaba que el excongresista no entregara información del entramado a autoridades colombianas y estadounidenses.
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