La Sala de Primera Instancia cumple este año su primer periodo de trabajo. Hace ocho años, la Sala inició sus labores y, antes del recambio de magistrados que ocurrirá en los próximos meses, empezaron a presentar los balances de su gestión. Dentro de los datos que presentaron, resaltan que hay todavía 55 procesos activos en contra de congresistas.
De acuerdo con el alto tribunal, concierto para delinquir, interés indebido en la celebración de contratos y tráfico de influencias son los principales delitos por los que han sido condenados por la Sala los congresistas. Asimismo, que desde junio de 2018, cuando iniciaron su trabajo, los tres magistrados han proferido 34 sentencias contra integrantes del Legislativo.
Aunque anunciaron varias entregas sobre su gestión, la primera está enfocada en procesos relacionados con congresistas. Los casos, explican, provienen tanto de la Sala Penal , así como los que llegaron desde la Sala Especial de Instrucción.
Al revisar sus decisiones, la Sala encontró que “un alto porcentaje de los procesos está vinculado con comportamientos atentatorios del bien jurídico de la seguridad pública (concierto para delinquir); seguido de los delitos contra la administración pública relacionados con la contratación estatal o derivados de ella (interés indebido en la celebración de contratos, contrato sin cumplimiento de requisitos legales, peculado por apropiación)”.
De igual manera, también juzgaron congresistas por los delitos de tráfico de influencias, cohecho, concusión y prevaricato. También hay casos por delitos electorales, seguidos de falsedades, lavado de activos, fraude procesal, y otros como injuria, homicidio, acto sexual violento, entre otros.
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