El comienzo de clases para 520 estudiantes de la Sierra Nevada de Santa Marta fue uno atropellado. Las directivas de cinco instituciones que operan en esta zona del norte del país, y que principalmente atienden indígenas Kogui, querían recibir a sus pupilos hace una semana para comenzar el ciclo escolar 2016. Pero la falta de apoyo del departamento de La Guajira, del cual hacen parte las escuelas Dumingueka, Seywaka, Atigumake, Parquesito, Jukulduwe, lo ha hecho difícil.
El problema principal, asegura uno de los profesores de la región, es que con el cambio de administración departamental la firma de contratos para los servicios de alimentación, los profesores y la compra de útiles escolares no se ha hecho a tiempo. “Esta situación es similar todos los años. Pero en este se ha demorado más de lo normal. Hoy solo tenemos dos profesores contratados de los más de 40 que somos”, asegura el profesor, quien agrega que muchos a quienes no se les ha definido su contrato, deciden trabajar sin paga.
Es similar la situación de los útiles escolares y de la alimentación que no ha llegado hasta la Sierra: El laboratorio de química no está disponible y los cuadernos y maletas que lograron llegar, lo hicieron gracias a una donación realizada desde Bogotá. En cuanto a la comida, el problema, asegura un profesor de la zona, es que la empresa que se encarga de prestar el servicio tampoco tiene contrato para operar. “A ellos les toca pedir préstamos o fiado en las tiendas. Pero como esto pasa siempre, cada vez les ayudan menos y llegan hasta los colegios con muy pocas cosas”.
La situación es todavía más complicada cuando se tiene en cuenta que para dos de los cinco colegios que necesitan de los servicios de alimentación solo se puede llegar después de un viaje de seis horas por trochas, esquivando abismos en el lomo de una mula. “Aunque siempre hemos tenido demoras en la contratación en La Guajira, este año necesitamos que se tomen medidas de urgencia pues es la primera vez que no tenemos ni para hacer una clase”, explicó el profesor.