Luego de que la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt denunciara el supuesto abandono de sus escoltas el día de su secuestro y que los militares le permitieran el paso a una zona donde se presentaban combates con la guerrilla, el director de DAS especificó que los funcionarios encargados de su seguridad sólo cumplieron la orden de no viajar a San Vicente del Caguán y de advertirle el riesgo de su decisión.
Felipe Muñoz señaló que en ningún momento se le retiró el esquema de seguridad para manipular su campaña política y que se trató de una orden impartida por el alto Gobierno debido a los últimos episodios violentos que se habían registrado en la entonces zona de distención.
Según denunció Betancourt el Gobierno le retiraron la escolta para controlar la campaña, "eso es gravísimo que suceda en el país", puntualizó además que para ella fue muy doloroso que los colombianos hayan quedado con la sensación de que lo que buscaba ella era una millonaria reparación.
"Esa suma, que es astronómica y absurda, es simbólica, es simbólica porque es muy difícil pretender tasar el sufrimiento de las familias víctimas del terrorismo", puntualizó.
Muñoz, director del Departamento Administrativo de Seguridad, precisó que la central de inteligencia tiene el informe de los detectives que estaban a cargo de la seguridad de la ex candidata y en el que se detallan los hechos previos al viaje que emprendió hacia San Vicente del Caguán.
Según el informe, los agentes del Estado señalan que se abstuvieron de continuar su viaje con Betancourt ante una orden del Gobierno que les impedía el tránsito a una zona de conflicto. Además se especifica que se le advirtió a Betancourt del riesgo de seguridad que suponía su movilización por esa carretera del sur de Colombia.
"A ella lo que la secuestró fue su temperamento, ella quiso irse, prácticamente se le pegó a la guerrilla, ella sabía que iba a pasar. Ella se creyó amiga de ellos y creyó que eso iba a tener un impacto en su campaña", señaló Omar Garzón, Jefe de Escolta de la ex candidata.
El documento de dos páginas señala que a las once de la mañana se reunieron en el aeropuerto de Florencia, para advertir a la ex candidata sobre los riesgos que corría en la zona. En el instructivo se evaluó un mapa con los riesgos de seguridad, incluyendo la posibilidad de secuestros y se recuerda el asesinato del Congresista Diego Turbay Cote.
El informe contiene seis firmas que respaldan que Betancourt estuvo presente y recibió las advertencias. Además señala que "se le sugiere respetuosamente que no realizar desplazamientos terrestres".
El principal argumento del Gobierno colombiano es que Betancourt, el día de su secuestro, desconoció y despreció las advertencias públicas y privadas que le hicieron las autoridades.
La ex candidata presidencial fue secuestrada por las Farc el 23 de febrero de 2002, junto a la entonces su compañera para la vicepresidencia, Clara Rojas. Las dos políticas tenían preparado un mitin en San Vicente del Caguán, uno de los fortines electorales de Betancourt, pero fueron secuestradas mientras se dirigían hasta esa zona.
Betancourt fue rescatada, junto a otros 14 rehenes, por el Ejército el 2 de julio de 2008 en la "Operación Jaque", mientras que Rojas fue sido puesta en libertad por las Farc el 10 de enero de ese mismo año.