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Abelardo de la Espriella no pasó por alto en su discurso como nuevo presidente de Colombia uno de los temas polémicos y espinosos, incluso al interior de su gobierno: la cadena perpetua. Después de repasar sus objetivos en materia de seguridad, orden público y paz, el mandatario le dio espacio a ese tema que ha mencionado en sus recientes apariciones.
“Mi gobierno no tolerará ninguna forma de violencia contra mujeres y niños. Todo el peso de la ley caerá sobre quienes se atrevan a maltratarlos. Todo el que atenta contra una mujer o un niño merece ser castigado con cadena perpetua”, dijo.
Recientemente, durante su tercer consejo de ministros que se realizó en Barranquilla, como antesala, el mandatario reabrió el debate sobre la cadena perpetua para asesinos de niños. Ya el jefe de Estado había dado instrucciones a su gabinete para que en su “Gobierno abandere el endurecimiento de las penas para asesinos y abusadores de niños, de manera que se garantice no solo una pronta justicia, sino también que no vuelvan a ver la libertad mientras vivan”. El mandatario agregó que se debe establecer “la pena más severa como mecanismo disuasorio”.
Su pronunciamiento tuvo un contexto y fue el feminicidio de María Camila Potosí, de 21 años y ocho meses de embarazo, quien fue encontrada muerta en Cali, junto a su bebé.
Este tema ha sido centro de debate, incluso con el ministro de Justicia, Iván Cancino. La cadena perpetua fue suspendida por la Corte Constitucional en septiembre de 2001 cuando la declaró inexequible y tumbó el Acto Legislativo 01 de 2020, que había sido tramitado durante la administración de Iván Duque. Es por ese contexto que la pena máxima en Colombia es de 60 años de prisión.
En todo este panorama hay una antesala y es que cuando se estaba debatiendo la cadena perpetua para violadores de niños, el hoy presidente De la Espriella y el hoy ministro de Justicia, Cancino, se ubicaron en posiciones aisladas. Por su parte, Cancino señaló la protección de los menores requería prevención, alertas tempranas y castigos severos, pero dentro del Estado de Derecho.
Lo cierto es que por ahora no existe un proyecto en el Congreso que promueva la cadena perpetua, paso fundamental para que esa propuesta se convierta en una realidad. Lo que podría venir entonces es que se comience a estructurar un nuevo proyecto para asesinos de niños en Colombia.
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