
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
La guerra entre las disidencias de las Farc, al mando de alias “Iván Mordisco” y alias “Calarcá” sigue escalando en Guaviare. Según la defensora del Pueblo, Iris Marín, en los recientes enfrentamientos en los que murieron 26 personas en zona rural del municipio de El Retorno, podría haber menores de edad entre las víctimas, por lo que está a la espera del informe oficial de Medicina Legal.
“26 personas muertas, al parecer, en el marco de combates. Varias de ellas serían menores de edad (a la espera de confirmación por medicina legal)”, señaló la defensora que además resaltó que la situación ya había sido advertida en la Alerta Temprana 01 de 2025.
En dicha alerta, la Defensoría puso de manifiesto las confrontaciones entre estructuras armadas ilegales que buscan el control territorial en Guaviare. En ese contexto, la defensora hizo un llamado a las disidencias que hacen presencia en esa zona del país.
“Pedimos a las disidencias de Calarcá y Mordisco no persistir en esta confrontación. Dicha confrontación, en los próximos días, podría afectar el centro poblado de la vereda La Paz y otros sectores del municipio de El Retorno”, agregó.
En su pronunciamiento, la defensora alertó por las comunidades campesinas que estarían en riesgo extremo de ser víctimas del fuego cruzado, así como desplazamientos, confinamientos y otras graves afectaciones.
¿Por qué hay combates entre disidencias en Guaviare?
Guaviare es uno de los enclaves cocaleros más importantes del país, con cerca de 5.000 hectáreas de cultivos de coca, de acuerdo con el último informe de Naciones Unidas. Esa condición lo convierte en un punto estratégico para el narcotráfico y otras economías ilegales que hoy se disputan las disidencias.
Sobre los recientes combates, la Defensoría y el Ejército realizaron durante poco más de 24 horas labores de verificación con las que se pudo confirmar que los enfrentamientos del Estado Mayor Central (EMC, de Mordisco) y el Estado Mayor de los Bloques y Frente (EMBF, de Calarcá) dejaron 27 víctimas mortales, entre ellas cinco mujeres y 21 hombres, la mayoría miembros de esas estructuras armadas, y un civil.
Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.