Un juez de control de garantías de Medellín emitió 16 órdenes de captura en contra de miembros del Clan Úsuga señalados de ser los autores intelectuales y materiales del crimen del periodista Luis Carlos Cervantes Solano, registrado el 13 de agosto de 2014 en Tarazá (Antioquia).
Según la investigación adelantada por un fiscal especializado de Medellín dicha banda criminal planeó y ejecutó el crimen del periodista, reconocido por sus denuncias frente a hechos de corrupción por los mandatarios municipales y sus nexos con grupos armados ilegales.
Pese a las amenazas que había recibido en contra de su vida la Unidad Nacional de Protección (UNP) le había retirado el esquema de seguridad y protección después de hacer un estudio sobre su situación. Cervantes fue asesinado mientras esperaba a su hijo en el colegio.
Un sicario le propinó tres disparos que acabaron inmediatamente con su vida. El 21 de julio de 2014 un hombre llegó a su residencia para que transmitiera un mensaje en el programa radial que manejaba.
Ante su negativa el sujeto le dijo que ya estaba cansado de verlo en Tarazá. Por amenazas el periodista tuvo que abandonar el municipio antioqueño junto a su familia en repetidas oportunidades.
En septiembre de 2010, el periodista Luis Carlos Cervantes recibió protección de las autoridades del departamento de Antioquia luego de las amenazas de que era objeto.