El presunto narcotraficante y ex comandante del Bloque Elmer Cárdenas de las Autodefensas, Daniel Rendón Herrera, alias "Don Mario", se comprometió a entregar a las autoridades 11 propiedades para reparar parte del daño causado a sus víctimas, en el marco de la Ley de Justicia y Paz.
Se trata de haciendas que, según alias "Don Mario", hacían parte del patrimonio del grupo armado ilegal del que hacía parte y que fueron obtenidas tras el accionar delictivo del Bloque en diversas regiones del país, especialmente, en el Chocó y el Urabá antioqueño.
Entre las propiedades, se cuenta una finca denominada "Santuario", que al igual que las diez restantes, se encuentra ubicada en inmediaciones del municipio de San Martín, en el Meta.
Al parecer, Rendón Herrera se hizo a estos inmuebles luego de que se trasladara a los Llanos Orientales, por petición de los hermanos Fidel y Carlos Castaño, quienes dirigían el grupo armado ilegal en todo el territorio nacional.
Por otra parte, "Don Mario", también acusado de narcotráfico, se comprometió a hacer entrega de 200 millones de pesos, que tienen por objeto contribuir a parte de la reparación material de las familias más afectadas por el accionar de los paramilitares.
Según testimonios que han surgido en el curso de las investigaciones, fue por iniciativa del desmovilizado que Urabá se convirtió en un centro estratégico de operaciones del narcotráfico, proceso que generó un nuevo capítulo violento en la historia de una región que ya había sido devastada por la violencia de los grupos armados al margen de la Ley.
El clima hostil que reinó en varias poblaciones de la zona, incluso precede a la llegada de Gloria Cuartas a la Alcaldía de Apartadó, en momentos en que el paramilitarismo había logrado mantener a raya casi por completo la influencia que otrora ejercieran organizaciones guerrilleras como el EPL, a punta de presión armada y actos de terror.