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En medio del discurso de posesión del nuevo presidente Abelardo De la Espriella, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, hizo un importante anuncio en materia de seguridad.
A través de su cuenta de X, el mandatario departamental señaló que: “103 peligrosos criminales recluidos en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí (Antioquia) a centros penitenciarios de alta seguridad en Bogotá, Palmira, Girón, Valledupar, La Dorada, El Barne y otros lugares del país.Han sido los jefes de estructuras criminales que delinquen en Medellín, el Valle de Aburrá y el Oriente antioqueño, entre ellos, alias Carlos Pesebre, Douglas y El Indio”.
Estos tres últimos mencionados por el gobernador fueron miembros de la mesa de paz urbana con las bandas criminales de la cárcel de Itagüí, la cual fue instalada por el Gobierno de Gustavo Petro y que fue suspendida en abril de 2026, tras una fiesta o “parranda vallenata” no autorizada del cantante Nelson Velásquez en el centro penitenciario.
El hecho generó un escándalo nacional por presuntos privilegios a cabecillas y derivó en investigaciones del INPEC y cambios directivos, aunque los diálogos se reactivaron semanas después. Sin embargo, la mesa terminó fracasando tras la llegada de De la Espriella a la Presidencia.
Incluso, durante su discurso, el primer mandatario señaló que no conversará con grupos criminales y que su estrategia para encarar los problemas de seguridad será a través de la fuerza pública.
Fuentes del Inpec—organismo estatal encargado de la custodia de la población carcelaria— le dijeron a este diario que una caravana de vehículos, encabezada por un bus de esta entidad, salió de la cárcel de Itagui con varios ocupantes, entre ellos, los jefes del crimen organizado del área metropolitana de Medellín.
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