
Yormai Sebastián Contreras fue secuestrado desde el pasado 7 de abril en un retén ilegal en el Catatumbo.
Foto: Jonathan Bejarano
El caso de Yormai Sebastián Contreras, un menor de 16 años secuestrado por la guerrilla del Eln en zona rural de Tibú (Norte de Santander), es hoy el retrato de una tragedia que persiste: el reclutamiento y control armado sobre niños en el Catatumbo. La tarde del pasado 7 de abril, en un retén ilegal en el kilómetro 25, hombres armados lo obligaron a bajar de una moto, revisaron su celular y, tras leer un mensaje, se lo llevaron. Su madre, Blancanieves Castillo, llegó lo más rápido posible al lugar, pero los hombres armados solo le dieron...
Por Valentina Gutiérrez Restrepo
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