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El 24 de febrero de 2007 Fabio Alberto Méndez Dangond –entonces director del Instituto Nacional de Concesiones– le dijo al presidente Álvaro Uribe que había hecho una maestría en Finanzas y Relaciones Internacionales en la Universidad Externado y que –tras graduarse– se fue a París a estudiar Economía Internacional. El presidente Uribe lo felicitó por su hoja de vida sin saber que Méndez mentía.
El engaño fue confirmado por el entonces ministro de Transporte, Andrés Uriel Gallego, quien dijo que el mismo Méndez le había jurado que sí había hecho los mencionados estudios pero que tras revisar minuciosamente los documentos se descubrió que todo era mentira. La maestría que decía haber cursado ni siquiera existía para el momento en el que Méndez se posesionó como director de ese instituto. Así lo confirmó el Externado el 2 de marzo de 2007 al certificar que la Maestría en Finanzas y Relaciones Internacionales iba a empezar a dictarse, apenas, a mediados de ese año.
Al verificar la copia del diploma aportado por Méndez, el Externado indicó vehemente que era un montaje fotográfico de un diploma de ese centro educativo. De la misma forma, “la maestría de París no estaba homologada, necesitaba la de Colombia para ello”, precisó al respecto el exministro Andrés Uriel Gallego. Por este grosero engaño el exfuncionario acaba de ser condenado a ocho años de prisión tras ser encontrado culpable por los delitos de falsedad en documento privado en concurso con obtención de documento público falso y fraude procesal.
El engaño fue seriamente cuestionado por la Fiscalía. “No es un hecho sin importancia si se tiene en cuenta la jurisprudencia de los altos tribunales sobre la confianza, honestidad y transparencia que en todo sentido debe tener un funcionario público”, dijo en julio pasado al pedir que el exfuncionario fuera condenado. Se espera que Méndez sea capturado pronto.
El exfuncionario ya había sido sancionado por este intento de engañar al Estado. En 2011 la Procuraduría lo sancionó con 10 años de destitución e inhabilidad para ejercer cargos públicos al comprobar que Méndez no contaba con los requisitos para ser director del INCO y, por ello, falsificó su hoja de vida. “Con su actuar fraudulento afectó sin ninguna justificación la función pública”, sostuvo el Ministerio Público.
El cuestionado director del INCO fue declarado insubsistente el 5 de marzo de 2007, a menos de dos semanas de haberle mentido al entonces presidente Uribe. No duró un mes en el cargo al que había llegado en reemplazo de Luis Carlos Ordosgoitia, procesado, en su momento, por pacto de Santa Fe de Ralito. Aunque, al final, fue absuelto al no encontrar pruebas en su contra.