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Hace 11 días, durante un operativo en zona rural del municipio de El Paujil (Caquetá), la Policía dio con el paradero de Eduardo Cabrera, alias El Cura. Los uniformados llevaban siguiéndolo 14 meses y a la par fueron detenidas 11 personas más en diferentes puntos de Caquetá Tolima, Boyacá y Bogotá, todas relacionadas con el negocio del narcotráfico y las Farc. Según las autoridades, bajo el mando de Cabrera las Farc produjeron más de 1.000 toneladas de cocaína en el sur del país. Su importancia, sin embargo, no radicaba sólo en el tema del narcotráfico. Cabrera es el hermano de José Benito Cabrera, jefe del bloque Sur de las Farc, conocido con el alias de Fabián Ramírez .
El Cura y Ramírez, junto con su hermano Erminso Cuevas Cabrera, alias Mincho, están inmersos en el tráfico de drogas desde casi una década. Los hermanos Cabrera comenzaron a forjar su imperio narcotraficante a principios de 1999, cuando Ramírez, que era el comandante del frente 14 de las Farc, ingresó en la comisión negociadora de las Farc para los diálogos en la zona de distensión.
De acuerdo con informes de inteligencia, Ramírez infundió tal confianza en los integrantes del secretariado, que éstos le delegaron el control total del narcotráfico en los departamentos del sur del país. Su principal colaboradora era Omaira Rojas Valderrama, alias Sonia, la entonces jefa de finanzas del grupo guerrillero y quien fue capturada en febrero de 2004 y, un año más tarde, extraditada a Estados Unidos, en donde ya fue condenada. Su extradición fortaleció el dominio de los Cabrera. Mincho pasó a asumir varias de sus funciones, se encargaba de los contactos con narcotraficantes extranjeros, negociaba directamente con ellos y supervisaba en persona los envíos de cocaína que eran llevados hasta pistas clandestinas localizadas en Caquetá y Amazonas.
El Cura, por su parte, tenía bajo su responsabilidad el control de plantaciones cocaleras y los laboratorios en los cuales se procesaban los alcaloides. Sin embargo, el 15 de diciembre de 2004, tropas de la Sexta Brigada del Ejército, en coordinación con agentes del CTI, capturaron a Mincho —que estuvo en las Farc 11 años— en la capital tolimense.
El ilícito negocio quedó entonces en manos de El Cura y Ramírez. Eduardo Cabrera comenzó a manejar las relaciones con narcotraficantes de Panamá, Ecuador, Costa Rica y México y, de igual manera, empezó a buscar contactos en Colombia. Se alió con el cartel del Norte del Valle y con traficantes de Antioquia y Córdoba, con los cuales garantizaba las rutas de droga dentro del país. El Cura, mediante correos humanos, le hacía llegar a Ramírez el dinero producto de las actividades de narcotráfico, pero éste no sólo lo depositaba en las arcas de las Farc. Con esta plata Ramírez, según información de las autoridades, adquirió fincas, casas, ganado y lanchas en su área de influencia, utilizando testaferros.
Los golpes de la Fuerza Pública han tenido un efecto dominó para el bloque Sur y en especial para los hermanos Cabrera. El primero, Mincho, fue privado de la libertad el mismo año que Sonia y su extradición sucedió en septiembre de 2007. El pasado 12 de marzo, durante la operación ‘Clan del Sur’, cayó el segundo, El Cura, también solicitado en extradición por la justicia norteamericana. El día que los uniformados logren hacer efectivas las órdenes de captura que hay en contra del tercer hermano, Fabián Ramírez, el clan Cabrera podría llegar a su fin. Falta dar con Ramírez, jefe del bloque más narcotraficante de las Farc.