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El prontuario de “Ramiro”: gestor de paz y ficha de las disidencias, muerto en Antioquia

Un bombardeo del Ejército y la Fuerza Aérea en Ituango (Antioquia) dio como resultados las muertes de siete integrantes de las disidencias de “Iván Mordisco”. Entre ellos, Erlinson Echavarría, alias “Ramiro”, uno de los hombres más poderosos de la región y cuyo nombre apareció en un caso que relaciona a las disidencias con una posible red de corrupción en el Ejército y la Inteligencia.

Redacción Judicial

11 de marzo de 2026 - 07:14 a. m.
El prontuario de “Ramiro”: gestor de paz y ficha de las disidencias, muerto en Antioquia
Foto: Fuerzas Militares
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A Erlinson Echavarría Escobar, más conocido en las filas de las disidencias de las Farc como alias “Ramiro”, las autoridades le seguían la pista desde hace tiempo. Fue integrante del grupo comandado por “Calarcá Córdoba” y, en medio de la fragmentación de los grupos armados en esa región, terminó en las filas de la disidencia al mando de “Iván Mordisco”. También estuvo amparado por los beneficios de haber sido gestor de paz del gobierno de Gustavo Petro, una designación que, incluso, le permitió evadir un retén del Ejército en junio de 2024, por tener suspendidas las órdenes de captura en su contra. Hasta que, en la mañana del 10 de marzo de 2026, el Ministerio de Defensa confirmó su muerte durante un operativo militar en Antioquia.

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Alias “Ramiro” fue una de las siete personas que murieron durante el operativo que duró varias horas en el municipio de Ituango. Hombres del Ejército y de la Fuerza Aérea Colombiana llegaron hasta la zona rural de esa población, ubicada al norte del departamento de Antioquia, para bombardear a la estructura 18 de las disidencias comandadas por “Iván Mordisco”, que tiene influencia también en el municipio de Valdivia. En el mismo operativo, una mujer que resultó herida fue capturada; según las autoridades, sería la hermana de “Ramiro”. No se trata de una operación cualquiera. Este jefe de las disidencias era uno de los hombres más poderosos de la región, con al menos 22 años de trayectoria criminal.

Información de inteligencia militar conocida por El Espectador indica que alias “Ramiro” empezó en las filas de la antigua guerrilla de las Farc en 2003. Durante nueve años fue guerrillero raso, hasta que en 2012 fue designado jefe de escuadra de la compañía Jaime Pardo Leal, del frente 18. Fue una de las personas que en 2016 se acogieron al Acuerdo de Paz; pero solo un año después, en 2017, creó el frente 18 de las disidencias y estableció su poder de control territorial en los municipios de Anorí, Briceño e Ituango. Estuvo al frente de esa estructura criminal, adscrita a las disidencias de “Calarcá Córdoba”, hasta que en 2025 pasó a las filas de alias “Iván Mordisco” y puso a sus hombres al servicio de esa estructura criminal.

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De hecho, esa dinámica de cambio de filas al interior de las disidencias se explica en parte porque los frentes responderían a los servicios del “mejor postor”. Incluso durante la expansión del Estado Mayor Central, antes de la ruptura interna que derivó en la creación del Estado Mayor de Bloques y Frente, un informe de la Fundación Ideas para la Paz (FIP) documentó que los mandos de las filas eran cada vez más pragmáticos. “Trabajan más por los beneficios que puedan encontrar que por una afinidad política o ideológica con un grupo”. Por ejemplo, en Antioquia, en 2019 el frente 18 se adhirió primero a la Segunda Marquetalia, disidencia comandada por “Iván Márquez”. Luego fluctuó entre la disidencia de “Mordisco” y “Calarcá”.

Esto también lo explica Inteligencia del Ejército al señalar que los frentes de las disidencias se reconfiguran, se fragmentan y realizan alianzas criminales dependiendo de sus intereses económicos ilegales, sobre todo alrededor del narcotráfico, la minería ilegal y el control territorial. Por eso, en el caso particular del frente 18, esa unidad militar señaló que hacia octubre de 2025 se evidenció una alineación con el grupo de alias “Iván Mordisco”, especialmente con estructuras del denominado Bloque Occidental Jacobo Arenas. En efecto, al momento de esa división, el frente emitió un comunicado en el que confirmaron que siempre han estado adscritos a la disidencia de “Mordisco”, pero que no tienen rivalidad con “Calarcá”.

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Para Kyle Johnson, director de Investigaciones en la Fundación Conflict Responses (CORE), la muerte de “Ramiro” puede ser la antesala a una movida del ajedrez de la seguridad y el orden público en el departamento. “‘Ramiro’ será reemplazado. En teoría, seguirán trabajando con ‘Mordisco’. Se puede dar una reconfiguración por las rupturas que se han venido dando, pero es probable que exista una continuidad en el corto plazo. Si el que llega en reemplazo no tiene el mismo poder aglutinador, se van a ver ciertos movimientos, reconfiguraciones y violencia. También hay que considerar que ‘Mordisco’ pueda enviar a alguien para fortalecer esa unidad. No es tan factible, pero es una posibilidad”, le explicó el experto a este diario.

Ese poder de “Ramiro” se fraguó con su presunta responsabilidad en múltiples hechos criminales. Tenía una orden de captura en su contra, del 16 de septiembre de 2022, por el delito de concierto para delinquir agravado. Además, este hombre fue una de las personas detenidas el 23 de julio de 2024 en el municipio de Anorí, cuando varios disidentes de las Farc se movilizaban en camionetas de la Unidad Nacional de Protección (UNP), portando armas y fajos de billetes. El jefe de las disidencias y sus acompañantes fueron puestos en libertad después de que la Fiscalía diera la orden de hacerlo, en atención a la suspensión de las órdenes de captura por ser gestores de paz.

Ese mismo episodio devino en una investigación relacionada con la información encontrada en computadores, celulares y dispositivos USB decomisados durante ese retén a las disidencias. Durante más de un año la información estuvo en manos de la Fiscalía, pero la investigación se quedó varada en el búnker. Los hallazgos darían cuenta de una posible relación entre el general Juan Miguel Huertas, entonces jefe del Comando de Personal del Ejército, y las disidencias. Se menciona, por ejemplo, que el oficial se habría reunido en Bogotá con un presunto disidente para proponer la creación de una empresa de seguridad con apariencia legal que permitiera al grupo ilegal movilizarse en vehículos blindados y portar armas con permisos oficiales.

Las autoridades le atribuyen, entre otros hechos, como la muerte de un militar durante un combate en la vereda La Pascuita (Ituango), el 21 de agosto de 2018; el secuestro de cinco funcionarios de la Alcaldía de Ituango, el 10 de octubre de 2019; y la siembra de minas antipersonal en zona rural del municipio de Tarazá. También sería el responsable de las amenazas contra la periodista María Eugenia Durango, reportera de Radio Nacional de Colombia, quien tuvo que desplazarse forzosamente de Ituango en enero de 2020.En total, según información de inteligencia militar, alias “Ramiro” habría participado durante los últimos años en siete ataques a la fuerza pública, cuatro atentados contra población civil, un ataque a infraestructura, los asesinatos de dos civiles y los desplazamientos forzados de más de 40 familias.

Con la negociación del gobierno Petro y las disidencias fracturada, las autoridades de nuevo intentaron sin éxito dar con “Ramiro”. El 27 de diciembre de 2025, el Ejército adelantó un operativo en la vereda San Luis (Ituango) para capturarlo. Los anillos de seguridad del jefe disidente atacaron a los uniformados y el hombre escapó ayudado por personas de su círculo cercano. La sorpresa por la operación fue tal que las autoridades luego encontraron abandonada la prótesis que usaba en una de sus piernas para poder caminar. El último intento de las autoridades, en medio de la compleja situación de seguridad que vive Antioquia, resultó en su muerte. Pero no le cierra la puerta a una reconfiguración del poder criminal en esa zona del país.

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