25 Sep 2020 - 12:59 p. m.

Eln, excarcelación de exparas y otros motores de la reciente ola de violencia en el Bajo Cauca

La población de esta subregión de Antioquia vive desde hace años en medio de las balas de dos grupos sucesores del paramilitarismo. La Defensoría señala que la guerrilla no había entrado a la disputa armada pero el reciente asesinato de uno de sus miembros podría ser el detonante de más muertes en esta zona.

La situación de orden público que vive la subregión del Bajo Cauca antioqueño (que abarca los municipios de Caucasia, El Bagre, Nechí, Tarazá, Cáceres y Zaragoza) ha vivido en los últimos años entre los constantes enfrentamientos de dos grupos sucesores del paramilitarismo. Se trata de los Caparros ( autodenomindado como el bloque Virgilio Peralta Arenas) y las Autodefensas Unidas de Colombia (Agc, nombre que la familia de Jorge Eliecer Gaitán rechaza por no representar las banderas del político liberal). En esta zona, en la que se disputan los grupos criminales el negocio del narcotráfico y la minería ilegal cada tanto el escenario de guerra cambia.

La nueva ola de violencia, registrada entra agosto pasado y hasta la fecha, según el Sistema de Alertas Tempranas (SAT) de la Defensoría del Pueblo, tendría principalmente dos nuevos ingredientes en un escenario en el que prácticamente la población vive sometida a la violación de derechos humanos por parte de los actores armados. El primero es la llegada de exparamilitares que han recobrado su libertad luego de cumplir su pena como consecuencia de su sometimiento a la Ley de Justicia y Paz. “La excarcelación de algunos exintegrantes de las AUC ha servido para avivar la llama de la violencia en la subregión en los últimos dos años y medio, pues la tendencia es que mandos medios de estos bloques recuperaran los territorios que estaban bajo su control antes de la extradición de mayo de 2008”, dice el SAT.

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