Fuentes oficiales señalaron que tras varios días de seguimientos y labores de inteligencia técnica de las autoridades ecuatorianas, apoyadas por efectivos de la Policía colombiana se produjo el rescate de una menor de 8 años de edad, quien había sido secuestrada por delincuentes comunes el pasado 11 de enero en Quito.
"En menos de una semana hemos logrado dos golpes contundentes contra la delincuencia y el terrorismo gracias a la cooperación binacional. Esto demuestra que unidos con los países vecinos podemos derrotar el crimen transnacional", señaló el Ministro de Defensa, Gabriel Silva.
Según los reportes oficiales, la menor había sido plagiada cuando salía del colegio hacia su casa, ubicada en el sector residencial de La Escondida, en la capital ecuatoriana. Los delincuentes la raptaron, la escondieron en un bote de la basura y posteriormente la sacaron del conjunto residencial en un carro alquilado.
Los delincuentes que la mantuvieron secuestrada durante 11 días exigían a la prestante familia ecuatoriana a la que pertenece la menor, dos millones de dólares por su liberación.
En el operativo en el que fue rescatada la niña las autoridades capturaron al ciudadano ecuatoriano, Mateo Joel Coronado Chicaiza, de 23 años de edad, presunto integrante de una banda de delincuencia común.