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3 Feb 2022 - 1:00 p. m.

En datos: los efectos de los poderes adicionales dados a la Policía en pandemia

Un nuevo informe de la ong Temblores analiza los efectos de las facultades que se le dieron a la Policía en los primeros meses de cuarentena para hacer cumplir las medidas sanitarias que buscaban frenar la pandemia del COVID-19. Aquí le mostramos algunos datos, cómo el millón de comparendos impuestos en 2020 y una estigmatización de los jóvenes.
La ong Temblores tiene registro de 29 homicidios que habrían sido cometidos por miembros de la Policía en 2020.
La ong Temblores tiene registro de 29 homicidios que habrían sido cometidos por miembros de la Policía en 2020.
Foto: Mauricio Alvarado Lozada

La ong Temblores presenta este jueves su informe Trapitos al sol del autoritarismo, la política de seguridad durante la pandemia y sus efectos para la democracia. Con los datos que recopila El Espectador a continuación, la ong explica que los poderes adicionales que tuvo la Policía en 2020 para hacer cumplir las medidas sanitarias que buscaban ponerle un freno a la pandemia del COVID-19 tuvieron efectos nocivos: como los policías eran los encargados de determinar quién podía o no estar en el espacio público, hubo arbitrariedades que minaron la legitimidad de la institución en la calle y desataron la ira de la gente.

La copa se rebosó cuando acabaron las cuarentenas, en septiembre, y el país fue testigo del homicidio de Javier Ordóñez en un procedimiento policial. Las protestas que siguieron a su muerte estuvieron marcadas por la quema de CAI en los barrios y los disparos de armas de fuego de los uniformados. “Esas dos noches Bogotá vivió unas horas de mucho terror y de violencia desenfrenada, situación que puede ser leída como la explosión de una tensión que venía acumulándose poco a poco desde años atrás, pero que se impulsó con la política de seguridad ciudadana impuesta para contener la expansión de la covid-19″, sostiene el informe.

Estos son algunos de los hallazgos:

(Lea también: Policía usó violencia sexual para castigar y humillar en el paro nacional)

Según Temblores, “para lograr un cambio sustancial en la policía y reducir la cantidad de violaciones de derechos humanos es necesaria una reforma estructural que reformule los principios institucionales desde sus raíces. Dicha reformulación incluye cambios institucionales y doctrinales, en los que el enfoque diferencial sea un eje fundamental en la formación policial”.

Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.

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