16 Dec 2019 - 6:46 p. m.

En libertad Ana Cristina Solarte, vinculada al caso del exfiscal de la JEP, Carlos Bermeo

La pareja del exfiscal de apoyo de la JEP fue capturada el pasado 1° de marzo en un hotel de Bogotá y desde entonces se encontraba presa en El Buen Pastor. Ese día, el CTI encontró en su poder el dinero que Bermeo habría recibido como parte de su labor para incidir, dice la Fiscalía, en la extradición de 'Jesús Santrich'.

Redacción Judicial

Óscar Julián Bermeo y Ana Cristina Solarte. / Óscar Pérez- El Espectador
Óscar Julián Bermeo y Ana Cristina Solarte. / Óscar Pérez- El Espectador

Un juez acaba de conceder la libertad a Ana Cristina Solarte, una de las personas que fueron capturadas el 1° de marzo de 2019 en dos hoteles en Bogotá, señalados de hacer parte de una red que buscaba incidir en el trámite de extradición de Jesús Santrich en la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Entre los miembros de esa supuesta red estaba el exsenador condenado por parapolítica, Luis Alberto Gil, y el entonces fiscal de apoyo de la JEP, Carlos Bermeo. Este último es la pareja de Ana Cristina Solarte. En un video quedó registrado cómo él recibe US$40.000 de un agente encubierto y promete, a cambio, incidir en dicho proceso del ahora rearmado guerrillero.

Solarte fue capturada ese día mientras salía del baño del hotel JW Marriott en Bogotá y desde entonces fue enviada a la cárcel El Buen Pastor. Los agentes del CTI encontraron en su poder los billetes que Bermeo había recibido minutos antes, una “cuantiosa suma de dinero que fue escondida en su bolso (el de Solarte), concurriendo de esta manera voluntariamente a la realización de los injustos y procurando su impunidad”, según se lee en el escrito de acusación en contra de la mujer de 32 años.

Solarte y su defensa pidieron desde agosto de 2019 que la dejaran en libertad, solicitud a la que se sumó la Procuraduría, al considerar que no hay inferencia razonable de los delitos imputados. Es decir, no existirían indicios de que haya participado en el delito. El Espectador reveló como Solarte dio detalles sobre las circunstancias en la que ella estuvo acompañando a Bermeo ese 1° de marzo luego de recibir el soborno. Ella, en resumen, dice que no sabía de las supuestas andanzas de exfiscal de apoyo de la JEP. 

Solarte le contó a la Fiscalía que ella llegó a Bogotá poco antes de ser capturada, tras pedir un traslado temporal de su universidad en Popayán, pues en la sede de la capital la dejaban ver más materias en un tiempo más reducido. Para adelantar sus estudios, pidió vacaciones en su trabajo de secretaria en la Empresa de Servicios Públicos del Cauca y, una vez estas se vencieran, aseveró, tenía planeado pedir una licencia no remunerada, pues el periodo académico duraba apenas tres meses. Ese 1º de marzo había pedido, además, una cita médica, pues se encontraba en una situación delicada de salud.

También relató que hacia el mediodía del viernes en que fue detenida, estaba en la universidad ocupada con los trámites de su traslado, cuando miró el celular y vio que “había muchas llamadas perdidas de Julián (Bermeo), mi novio”. Ella lo llamó y tras reclamarle por no contestar, el exfiscal la invitó a almorzar. “Yo me fui rápido. La verdad corrí, porque estábamos en plan de reconciliación. Habíamos peleado mucho y estábamos muy distanciados porque desde que él se vino a Bogotá cogió la costumbre de apagar el celular y se me perdía, entonces yo decidí alejarme de él. Una de mujer no se aguanta eso”.

Bermeo le pidió que lo esperara en la sala del hotel y le dijo que cuando volviera almorzarían en un restaurante  que habían acordado. Según ambos, pasaron entre 20 y 30 minutos, él salió a verla, pero antes de que pudieran ir a almorzar, uno de los hombres que estaban reunidos con Bermeo lo tomó por el brazo y se lo llevó de nuevo al lugar de la reunión. “Cuando me devolví me entregaron un paquete que yo metí debajo de mi chaqueta”, cuenta el exfiscal al ente investigador.

Él finalmente salió a encontrarse con Solarte, quien le dijo que quería ir al baño. “Ahí en lapsos de segundos nos separamos: yo caminé adelante de él para ingresar al baño de mujeres. Es ahí donde Julián (Bermeo) atrás mío me dice: ‘guárdame esto’. Cuando volteé a mirar, ya él había guardado algo en mi mochila”, manifestó Solarte. Bermeo dijo algo similar sobre su pareja: “Llegando al baño le metí el paquete en la mochila que ella llevaba, y le dije: ‘guárdame esto’. Ella entró al baño y yo me devolví a la reunión para despedirme”. La Fiscalía, sin embargo, sostiene que fue ella quien escondió el dinero.

La defensa de Solarte también comprobó que ella no se encontraba en Bogotá en el momento que se empezó a planear la entrega de dineros para incidir, supuestamente, en el caso Santrich. Orlando Villamizar, mano derecha del exsenador Gil, dice que hubo dos reuniones 27 y 28 de diciembre de 2018 con un abogado del cartel de Sinaloa que estaba interesado en que Santrich saliera libre. Para esa fecha, demostró su defensa que Solarte se encontraba en Popayán. Luego hubo otra reunión en marzo en la que le entregarían US$2 millones a Villamizar solo por hacer el enlace con el fiscal Bermeo. 

Solarte, es una mujer que no tiene antecedentes penales y que le puso luz a algunos hechos que rodean esta investigación. La boleta de libertad ya fue firmada por el juez de control de garantías y se espera que en las próximas horas recupere su libertad. La mujer de 32 años fue llamada a juicio por la Fiscalía junto a Bermeo y Óscar Villamirzar. Por su parte, Gil firmó en septiembre pasado un preacuerdo con el ente investigador y deberá ser presentado ante un juez para que lo avale. Incluiría una pena de menos de cinco años de cárcel y la posibilidad de que se le de el beneficio de casa por cárcel.

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