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En libertad uno de los hermanos 'Comba'

Un juez de ejecución de penas le concedió el beneficio de libertad condicional.

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Redacción Judicial
01 de febrero de 2016 - 04:36 p. m.
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Hace una semana, Juan Carlos Calle Serna, el hombre que más lavó dinero a los Rastrojos quedó en libertad. Un juez de ejecución de penas firmó su boleta de salida de la cárcel de alta seguridad de Picaleña (Ibagué) el 25 de enero pasado, después de varias peticiones que el mismo Calle Serna, hermano de los capos Javier Antonio y Luis Enrique Calle Serna, más conocidos como los hermanos “Comba”, había solicitado.

Como un comerciante de textiles, Juan Carlos Calle Serna logró camuflarse durante siete años en Ecuador. Bajo la fachada de varias tiendas de ropa, el segundo de los hermanos Calle Serna, más conocidos como los “Comba”, jefes de los “Rastrojos”, consiguió que el negocio de narcotráfico que su familia había afianzado en las rutas del norte del Valle progresara: en su estadía en el país fronterizo lavó alrededor de $3.4 millones de dólares.

La pista de sus negocios ya la seguía personal de la Policía de Ecuador y la Dijín en Colombia. El 18 de marzo de 2012, Juan Carlos Calle Serna fue capturado en Cumbaya, al noreste de Quito (Ecuador) por portar documentos falsos y por supuestamente estar usando sus tiendas de ropa de manera ilegal. De inmediato, Colombia pidió que Calle Serna fuera deportado para ser procesado por narcotráfico, fraude procesal, falsedad en documento público y tráfico y porte de armas.

Juan Carlos Calle Serna fue señalado por la Policía de “administrar contactos internacionales para el paso de cocaína desde Colombia y Bolivia hacia Ecuador, países europeos y EE. UU.”. Por eso, antes de su captura, las autoridades ofrecían $5.000 millones, tanto por él, como por sus demás hermanos. A su llegada al país, fue enviado a la cárcel de alta seguridad de Ibagué en donde desde su llegada, según el Inpec, se ha dedicado a tejer manillas para conseguir una rebaja de pena.

En enero de 2014, se conoció que Juan Carlos Calle Serna hizo una solicitud de casa por cárcel ante un juzgado de ejecución de penas de Ibagué pero fue negada. Pero no era la primera petición que se le rechazaba. Antes había pedido que le dieran un brazalete de vigilancia electrónica y que lo dejaran en libertad por pena cumplida. Sus peticiones tuvieron al fin eco.

Por Redacción Judicial

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