
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Un juez penal de control de garantías de Bogotá envió a la cárcel a Brian Steven Urrea Galindo, señalado de presuntamente transportar más de 230 kilogramos de un explosivo de alto poder conocido como anfo, ocultos en un vehículo de carga en la capital.
Según detalló la Fiscalía General de la Nación, el material explosivo era transportado en un furgón y estaba camuflado en cinco bultos que aparentaban contener fertilizante. La carga iba cubierta con láminas de madera y cajas con vasos plásticos provenientes de Medellín (Antioquia).
Lea: Piden protección a la CIDH para magistrado que ordenó suspender el traslado de las pensiones
Urrea Galindo fue capturado en flagrancia por uniformados de la Policía Nacional en el barrio Britalia, en la localidad de Kennedy. La Fiscalía señaló que los peritajes realizados sobre la carga incautada “arrojaron que se trataba de nitrato de amonio, un explosivo de alto poder”.
Un fiscal de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales lo presentó ante un juez de control de garantías y le imputó el delito de fabricación, tráfico y porte de armas, municiones de uso restringido, de uso privativo de las Fuerzas Armadas o explosivos, agravado.
Le puede interesar: Corte Suprema respalda no levantar órdenes de captura contra integrantes del Clan del Golfo
Sin embargo, el capturado no aceptó los cargos. La Fiscalía señaló que continuará con la investigación, con el objetivo de establecer el origen y destino del explosivo, así como identificar a otras personas que estarían involucradas.
La captura de Urrea Galindo causó preocupación en las autoridades. Aunque el detenido no ha sido señalado de tener vínculos puntuales con alguna organización criminal, la situación de seguridad en el país, marcada por amenazas, ataques y explosiones, ha sido recurrente.
Más noticias judiciales: Caso Palacio de Justicia: JEP ordena medidas cautelares sobre Batallón Charry Solano
Entre los ataques más recientes se encuentra la ola de violencia que vivieron los departamentos del Cauca y Valle del Cauca entre el 10 y el 13 de abril. Uno de los atentados tuvo lugar en Cajibío (Cauca), en la vía Panamericana, en un sector conocido como El Túnel, donde un cilindro cayó sobre una buseta y estalló. Producto de este hecho, 20 personas murieron y cerca de 30 resultaron heridas.
Ese mismo fin de semana hubo un ataque en la ciudad de Cali, donde un bus bomba, cargado con al menos cuatro cilindros explosivos, fue abandonado cerca del Batallón Ayacucho de la capital del Valle del Cauca. La detonación dejó a una mujer herida y, por fortuna, no hubo víctimas mortales.
Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.