El alto tribunal encontró méritos suficientes para que se intervenga al abogado por haber dicho a los medios que la decisión contra Pimiento fue política y no jurídica.
Jiménez le dijo ayer en la tarde a El Espectador que la notificación aún no le ha llegado, que responderá inmediatamente por todo lo que dijo, pero que lo estaban condenando por su opinión: “No podemos llegar a una situación en la que a los abogados nos priven del derecho a opinar.
Esto es una condena contra el derecho a la opinión, porque en mi condición de defensor técnico tengo la obligación de pronunciarme. Ellos dictaron una sentencia totalmente opuesta a lo que correspondía en derecho y por mi opinión se me manda a investigar. Eso quiere decir que cualquier colombiano que no esté de acuerdo con ellos es objeto de investigación”.