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"Es una calumnia, un argumento de lo más bajo. Yo hablé con la juez vía telefónica para avisarle que las detenidas iban a presentar un hábeas corpus. Me preocupaba, esas fueron mis palabras, las consecuencias para ella si ese hábeas corpus prosperaba, es decir, le podían compulsar copias penales y disciplinarias. Pero decir que era una amenaza contra su seguridad es una interpretación absurda que ella hizo. Si yo mismo me identifiqué, con mi nombre y apellido".
De esta manera refutó Antonio González, fiscal del polémico caso Colmenares, la información divulgada el domingo por la revista Semana: una declaración de Nury Cervera Camargo en la que ella aseguró que el funcionario la había amenazado.
"Me dijo que esperaba que en derecho resolviera porque quedaba muy preocupado por mi integridad física, yo le dije 'si debo entender que sus palabras son de amenaza de muerte en derecho resolveré, y lo demás se lo dejo a mi Dios'", dijo.
González le dijo a El Espectador que le causaba mucha extrañeza que Camargo, quien ya no es juez sino secretaria en el Juzgado 50 Penal del Circuito Foncolpuertos -como ella misma lo deja saber en su declaración- revelara las supuestas amenazas tantos meses después.
"Cómo es posible, además, que ella, que fue la jueza que dejó en libertad a las dos sindicadas, ahora aparezca como testigo a favor de ellas", arguyó el fiscal González. Y agregó: "Ella está impedida jurídica y moralmente para ser testigo de personas de quienes fue juez. Porque hay que dejar claro que esa declaración ella se la dio a los investigadores privados de la defensa de Aydeé Acevedo y María del Pilar Gómez".
En octubre del año pasado, Acevedo y Gómez fueron detenidas por solicitud de González el 22 de octubre pasado. María del Pilar es la mamá de Carlos Cárdenas, exnovio de Laura Moreno, hoy acusada por la fiscalía de González de haber participado en el asesinato del estudiante Luis Andrés Colmenares.
Siguiéndole la pista al caso, González dedujo de unas llamadas telefónicas que él interceptó que Gómez y Acevedo estaban haciendo gestiones para removerlo del caso, y por esta razón las arrestó. Nury Cervera, entonces jueza 26 penal municipal de control de garantías, se negó a aprobar la medida de aseguramiento contra Acevedo y Gómez argumentando que estaba basada en interceptaciones telefónicas que violaban el principio del secreto profesional. No osbtante, González las llamó a juicio por favorecimiento de homicidio y fraude procesal.
El juicio de ellas, precisamente, comenzó hace casi tres semanas. Ambas han sostenido que nunca cometieron ninguna irregularidad con respecto al caso Colmenares. Carlos Cárdenas ha insistido también en su inocencia. El próximo jueves el Tribunal Superior de Bogotá tendrá que decidir si se anula o no el proceso contra Laura Moreno y Jessi Quintero, como lo solicitaron sus abogados defensores.
"Estamos esperando la decisión del Tribunal para poder, por fin, seguir con la acusación contra ellas. Esto de la supuesta amenaza no es más que otra interferencia para no dejarme trabajar en el caso, no contribuye a nada", señaló González.
González aseguró que, con 73 pruebas en su poder, se siente seguro para continuar con el juicio a las dos estudiantes de la Universidad de los Andes. "Aquí lo único que queremos es saber lo que le pasó a ese muchacho. Y es verdad que hay intereses para interferir", le dijo a este diario el funcionario judicial.
Aseveró también que no teme que le quiten el caso, sino a que no se conozca la verdad. Por lo tanto, González interpondrá una denuncia por calumnia contra Nury Cervera Camargo, quien le dio la declaración a la Agencia Nacional de Investigadores y Peritos Criminalísticos el pasado 23 de febrero de 2012.