Por vencimiento en los términos del proceso penal al que fue sometida por presuntos nexos con paramilitares, recuperó su libertad la ex senadora Zulema Jattin.
Un Juez de Control de Garantías avaló el procedimiento, luego de que la Corte Suprema de Justicia hubiera aceptado la petición de la defensa de concederle el beneficio a la acusada.
La dirigente de Córdoba se encontraba cumpliendo una detención domiciliaria que había sido dictada en su contra por las autoridades judiciales.
La dirigente del Partido de la U fue capturada por agentes del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía, CTI, luego de que la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia hubiera proferido acusación formal en su contra, por su posible vinculación al escándalo de la parapolítica.
Tras su detención, Jattin afirmó que había sido secuestrada por orden del alto tribunal, lo que le valió otra acción jurídica por calumnia, que fue precedida por su renuncia al fuero parlamentario, que iba encaminada a evitar que fuera la Corte la que asumiera el proceso penal por concierto para delinquir agravado que se le sigue actualmente.
Paradójicamente, la Corte reasumió una jurisprudencia que le otorgaba la competencia para seguir conociendo los procesos de los funcionarios públicos que hubieran renunciado a su investidura, siempre y cuando hubieran sido vinculados a la comisión de delitos relacionadas con la ejecución de sus funciones como servidores estatales.