
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Los Tribunales Superiores de Bogotá y Barranquilla ordenaron el embargo de 12 bienes rurales relacionados con los exjefes paramilitares Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40, y Carlos Mario Jiménez Naranjo, alias Macaco. La Dirección de Extinción de Dominio de la Fiscalía solicitó medidas cautelares sobre ellos, mientras fortalece su investigación para lograr confiscar las propiedades mediante fallo judicial.
Las fincas incautadas y que estarían relacionadas con Jorge 40, quien fuera jefe del Bloque Norte de las Autodefensas, están avaluadas en $25.127 millones. Una de ellas se llama Matuzalén, está ubicada en Sabanas de San Ángel (Magdalena) y solo su precio supera los $10.000 millones.
Le puede interesar: “Jorge 40″ revela ante la JEP sus orígenes en el paramilitarismo
Según la Fiscalía, “habría sido utilizado como centro de reuniones del Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). De acuerdo con los elementos de prueba, la propiedad estaría vinculada a Leónidas Duque Hurtado, uno de los señalados hombres de confianza de alias Jorge 40″.
Duque Hurtado es un reconocido empresario y ganadero de Cesar y Magdalena. Ha sido mencionado en sentencias de Justicia y Paz como uno de los civiles cuyas responsabilidades deben indagarse por presunta cercanía con el paramilitarismo. Y, sobre todo, como uno de los empresarios a quienes la justicia no ha tocado a pesar de los testimonios y pruebas que tendría en su contra.
Los otros inmuebles incautados contra Jorge 40 corresponden a las fincas El Joropo, El Prado y la Pechichona, localizadas también en Sabanas de San Ángel y Valledupar. Su avaluó supera los $15.000 millones y estaban a nombre de una empresa y de la esposa de alias Jorge 40, quien sería la representante legal.
Lea: En noviembre Macaco tendrá la última oportunidad de entrar a la JEP
Con respecto a alias Macaco, quien fuera jefe del Bloque Central Bolívar de las Autodefensas, le fueron incautados ocho lotes ubicados en la vereda Las Cruces de Filandia (Quindío), los cuales tienen una extensión de 152 hectáreas y están avaluados en más de $12.000 millones.
“Estos bienes (…) estarían vinculados con terceros y una empresa con nexos con Carlos Mario Jiménez Naranjo, alias Macaco. La Fiscalía ha identificado patrones comunes usados con el fin de ocultar las propiedades de alias Macaco, como transacciones, testaferros y la constitución de fiducias para esconder la negociación, los dineros y la titularidad de los predios”, concluyó la Fiscalía.
Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.