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La Fiscalía General de la Nación anunció que por lo menos cuatro bienes inmuebles relacionados con el cantante Charlie Zaa fueron ocupados tras una solicitud a la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá.
Según la investigación, las propiedades que pertenecerían a Carlos Alberto Sánchez Ramírez están avaluados en más de COP 45.467 millones y tendrían nexos con el extinto Bloque Tolima de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Se trata de un centro comercial, dos discotecas y un hotel ubicados en Girardot (Cundinamarca) e Ibagué (Tolima). El ente investigador detalló que uno de los jefes de esa estructura criminal para ese entonces, conocido como Diego José Martínez Goyeneche, alias Daniel, al parecer recurrió a terceros para realizar movimientos de dinero y inversiones en inmuebles.
El objetivo era ocultar el origen ilícito y evitar que fueran destinados a reparar a víctimas del conflicto armado.
En ese contexto, la Fiscalía adelantó inspecciones judiciales, análisis financieros, estudios, pruebas testimoniales y peritajes, que permitieron hacerles seguimiento e identificar que harían parte de un entramado ilegal.
Por lo tanto, los bienes fueron ocupados por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) y posteriormente serán dispuestos al Fondo para la Reparación de las Víctimas.
El expediente judicial en el que se menciona a Charlie Zaa
Su nombre fue mencionado en un proceso del sistema de Justicia y Paz, jurisdicción creada para la desmovilización de paramilitares durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez. Al escuchar los señalamientos contra Charlie Zaa, esa jurisdicción pidió a la Fiscalía investigar qué relación tendría el cantante con las AUC. En 2024, dos exparamilitares aseguraron ante Justicia y Paz que Charlie Zaa habría visitado en la cárcel a Diego José Martínez Goyeneche, alias “Daniel”, para, supuestamente, entregarle cuentas sobre algunos negocios.
Al respecto, el artista ha asegurado que el lote donde se construyó uno de los bienes fue adquirido a nombre de su padre, Luis Humberto Sánchez, gracias a las regalías pagadas por la empresa discográfica colombiana Sonolux, resultado de su trayectoria de aproximadamente 30 años.
Por su parte, la Fiscalía señala que estos bienes en realidad pertenecerían a Diego José Martínez Goyeneche, alias “Daniel” o “Potecrema”, quien sería uno de los personajes clave para resolver las investigaciones que se adelanta sobre Charlie Zaa. Alias “Daniel” inició su vida criminal en 1999, a sus 25 años, cuando, tras retirarse del Ejército Nacional, decidió enlistarse en las filas de las autodefensas de Córdoba y Urabá.
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