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La Fundación para la Libertad de Prensa rechazó la suspensión temporal de las 20 emisoras de paz en el gobierno de Abelardo de la Espriella. A través de un comunicación en conjunto con la Misión de Observación Electoral y la Asociación Mundial de Radios Comunitarias, la Flip alertó por la orden de Inravisión, el sistema de medios públicos, de frenar la programación de noticias y contenidos de esas emisoras creadas con el Acuerdo de Paz de 2016.
La orden se divulgó a través de un mensaje de WhastApp a los periodistas que conforman las emisoras de paz en municipios como Florida, Bojayá, Arauquita, Puerto Leguízamo, Algeciras, El Tambo, Chaparral, Ituango, Convención, Fonseca y San Jacinto. En el texto se lee que, por instrucción de la nueva Gerente de Inravisión, Ángela María Mora, se establecieron nuevos lineamientos.
La instrucción fue cambiar la programación de las franjas para que fuera “exclusivamente musical”. Además, se centralizaron las emisiones desde Bogotá. “Se suspende temporalmente la emisión de noticias, boletines, programas informativos y espacios de locución, hasta nueva instrucción”, se lee en el mensaje.
En este contexto, la Flip alerta en su comunicado que “la medida afecta el modelo de radio descentralizada que Radio Nacional construyó desde 2014 para producir información desde las regiones y amplificar voces territoriales. Aunque la medida haya sido anunciada como transitoria, centralizar la emisión en Bogotá limita la información local”.
Y agrega: “Suspender de manera generalizada su programación informativa y territorial no resulta idóneo, necesario ni proporcional para revisar sus contenidos. Una reorganización puede hacerse con alternativas menos restrictivas, y no puede desconocer su función de interés público”.
Las emisoras de paz le dieron cumplimiento del 100% al numeral 6.5 del Acuerdo de Paz firmado en 2016 entre el Gobierno y las antiguas Farc. Ese punto estipuló que máximo en el 2026 debían quedar listas las emisoras, quienes administrarían su parrilla de contenidos, asignando espacios de manera equitativa a víctimas, movimientos sociales, cooperativas de las extintas FARC y el gobierno.
Las emisoras están ubicadas en zonas históricamente afectadas por el conflicto armado, donde la comunicación se convierte en una herramienta fundamental para la reconciliación y la construcción de tejido social.
Antes de la orden de Inravisión durante el gobierno De la Espriella, las emisoras emitían contenidos las 24 horas del día con equipos periodísticos encargados de informar sobre sus regiones.
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