30 Jul 2019 - 9:56 p. m.

Fondo Premium, un descalabro sin punto final

Tomás Jaramillo y Juan Carlos Ortiz, que desde un principio obtuvieron casa por cárcel, ofrecieron una “reparación simbólica” que representa el 0,1 % de los $350.000 millones que captaron con su telaraña de empresas.

Diana Durán Núñez / @dicaduran

Juan Carlos Ortiz (izq.) y Tomás Jaramillo, gestores del descalabro del Fondo Premium. / Archivo El Espectador
Juan Carlos Ortiz (izq.) y Tomás Jaramillo, gestores del descalabro del Fondo Premium. / Archivo El Espectador

Tomás Jaramillo y Juan Carlos Ortiz fueron siempre señalados de ser los cerebros del descalabro del Fondo Premium. La Fiscalía logró establecer que fueron ellos quienes crearon varias sociedades en Panamá, las Islas Vírgenes Británicas, Delaware (Estados Unidos), Curazao y las Bahamas para triangular los recursos del público. Eran los únicos accionistas con derecho a voto del Premium Capital Appreciation Fund (en Curazao), a donde llegaron los más de US$181 millones entre 2009 y 2012 que les entregó gente que, creía, estaba invirtiendo en el exterior. El destino de las inversiones también lo definían ellos. Todo pasaba por sus manos.

Como “una verdadera empresa criminal de cuello blanco” llegó a calificar al Fondo Premium la fiscal del caso, Alexandra Ladino. Una empresa que se derrumbó junto con Interbolsa, la comisionista de bolsa más grande del país, que fue intervenida en 2012 por haberse convertido, como dijo el entonces procurador, Alejandro Ordóñez, en una “pirámide estrato seis”. No obstante, a partir de los preacuerdos que la Fiscalía pactó hace unos días con Ortiz y Jaramillo, estos dos hombres ya no figurarán en la historia de esta debacle como las personas que construyeron una telaraña de compañías en todo el Caribe para desviar dinero.

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