"No debemos admitir ningún sector de delincuencia", advirtió el presidente, Álvaro Uribe, tras informar del arresto de estos cultivadores de cocales, los primeros que han sido enviados a la cárcel en el país.
El gobernante precisó que las detenciones, que se han realizado en las semanas recientes, son una respuesta a la burla de los responsables de las siembras, que se ríen y no respetan la ley.
Estos cultivadores dicen que, como nada les pasa, reemplazan las siembras que les son fumigadas con el establecimiento de unas nuevas en otra parte, agregó Uribe, que habló del problema durante un consejo comunal de Gobierno que encabezó en El Banco, localidad del departamento caribeño del Magdalena.
Uribe recordó que, el año pasado, en el país se hicieron "enormes esfuerzos" contra las siembras ilegales, con la fumigación con glifosato de 130.000 hectáreas de cocales y la erradicación a mano de otras 96.000.
"Por eso se le está asignando toda la prelación a llevar a la cárcel a los sembradores de droga", enfatizó el Presidente.
Además de la cárcel a cultivadores, el Gobierno ha ordenado la confiscación de los predios rurales que se utilicen para siembras ilícitas.