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Hace un año fueron rescatados los cuatro niños indígenas en la selva del Guaviare

El 9 de junio de 2023 fueron hallados con vida los cuatro niños indígenas que se habían extraviado en las selvas de San José del Guaviare luego de un accidente aéreo.

Redacción Judicial

09 de junio de 2024 - 02:45 p. m.
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El 9 de junio de 2023 fueron hallados con vida los cuatro niños indígenas que se habían extraviado en las selvas de San José del Guaviare luego de un accidente aéreo. Luego de 40 días de búsqueda, comandos especiales del Ejército e indígenas de varias comunidades del país anunciaron, mediante un mensaje clave, que habían encontrado a los menores. “Milagro. Milagro. Milagro. Milagro”, escucharon por las radiocomunicaciones.

La operación de búsqueda de Lesly Jacobo Bonbaire, de 13 años; Soleiny Jacobombaire Mucutuy, de 9 años; Tien Noriel Ronoque Mucutuy, de 4 años, y Cristin Neriman Ranoque Mucutuy, de un año, provienentes de la comunidad indígena muinane, en Caquetá, se focalizó desde el martes 16 de mayo de ese año, cuando se encontraron los restos de la aeronave y los cuerpos de los tres adultos que también se movilizaban en ella, la cual se accidentó 15 días atrás y accidente en el cual murió la madre de los niños.

La búsqueda no fue nada fácil, pero las autoridades nunca perdieron la esperanza. Para buscarlos ingresaron a la zona tropas de Fuerzas Especiales, es decir, militares que durante años han adelantado operaciones contra los grandes líderes de grupos armados en el país, y que tienen un entrenamiento superior a cualquier soldado. A ellos se sumaron miembros de comunidades indígenas que conocen con profundidad la selva.

Por la inmensidad del territorio y sus complejas condiciones, según le contó una fuente a este diario, los grupos de búsqueda se dividieron entre siete a ocho militares e indígenas y se les denominó: células combinadas de búsqueda. Lo más difícil, cuentan, fue la comunicación, porque a veces por la intensa lluvia ni el teléfono satelital salía y la interferencia de señal se hacía presente constantemente. A pesar de esto, el objetivo era claro: encontrarlos.

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Durante los 40 días de búsqueda, los equipos encontraron un tetero, que al parecer era del bebé, un cambuche en el que se encontraron unas tijeras y unas “moñas” para el cabello, y en el que las autoridades creen pudieron dormir los niños. Además, en la zona del siniestro se halló una maleta que fue abierta.

Esto hizo que las Fuerzas Militares desplegaran una nueva estrategia para encontrarlos. Se trababa de usar potentes reflectores que eran encendidos en las noches y cabinas de sonido y perifoneo terrestre por los cuales se emitían mensajes en medio de la espesa selva donde se adelantaban las labores de búsqueda. Además, lanzaron kits compuestos por agua, suero, bocadillos y dulces para que los niños los consumieran. Los amarraban con una cuerda y los bajaban a zonas cercanas a donde estaban las huellas, contó la fuente.

También las Fuerzas Militares emplearon tres perros entrenados para la búsqueda. Uno de ellos, Ulises, fue el primero que entró, pero se enfermó y tuvo que salir de la zona. También estuvo Shaina y, por último, Wilson, que sigue perdido en la selva.

Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.

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