Jorge Luis Valderrama Cuba y Leonardo de Jesús Barraza Castillo aceptaron su responsabilidad en el asesinato del pastor Marlon Lora, su esposa y sus dos hijos, ocurrido en un restaurante el 29 de diciembre de 2024 en Aguachica (Cesar). Ambos serán condenados mediante un preacuerdo suscrito con la Fiscalía General de la Nación.
La decisión fue avalada por una jueza penal de conocimiento de Aguachica, que validó los preacuerdos entre los acusados y el ente investigador. Los hombres enfrentarán penas superiores a 17 años de prisión como cómplices de los delitos de homicidio agravado y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravado.
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De acuerdo con la Fiscalía, la investigación dio cuenta de que Valderrama Cuba y Barraza Castillo viajaron desde Barranquilla hasta Aguachica, donde se reunieron con otros dos hombres para coordinar la ejecución del crimen. Las indagaciones señalan que los cuatro involucrados se movilizaron en dos motocicletas y un automóvil hasta un restaurante del municipio.
En el lugar, uno de los atacantes descendió de un vehículo, ingresó al establecimiento y disparó contra las víctimas. Tres integrantes de la familia, el pastor Lora, su esposa y su hija, murieron en el sitio, mientras que el hijo menor fue trasladado a un centro asistencial, donde falleció dos días después debido a la gravedad de las heridas.
Según las pruebas recopiladas por la Fiscalía, incluidos videos de cámaras de seguridad, Valderrama Cuba y Barraza Castillo habrían participado en labores de seguimiento y en la logística del ataque. Ambos condujeron las motocicletas utilizadas para vigilar los movimientos de las víctimas y transportar al presunto autor material del homicidio hasta el restaurante donde se encontraba la familia.
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Los detalles del asesinato de la familia Lora revelados por la Fiscalía
La Fiscalía sostiene que la masacre de la familia del pastor Marlon Lora en Aguachica no estuvo dirigida contra ellos. Según la investigación, el ataque ocurrido el 29 de diciembre de 2024 habría sido producto de una confusión de los sicarios, que buscaban a otra persona y terminaron asesinando al líder religioso, a su esposa y a sus dos hijos mientras almorzaban en un restaurante del municipio.
La hipótesis fue expuesta durante las audiencias contra Jairo Andrés Miranda Ramírez, José Miguel Leal Rodríguez, Leonardo de Jesús Barraza Castillo y Jorge Luis Valderrama Cuba, señalados de participar en la planeación y ejecución del crimen. La Fiscalía les imputó los delitos de homicidio agravado y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego.
De acuerdo con el ente acusador, el ataque se originó por una equivocación en la identificación de la persona que era objetivo de los sicarios. La mujer que buscaban era Zaida Andrea Sánchez, conocida como alias “la Diabla”, quien había llegado a Aguachica para asistir al funeral de su pareja, Alexánder González, alias “el Calvo”, asesinado dos días antes en El Banco (Magdalena) en un hecho atribuido a disputas entre estructuras de microtráfico.
Durante la audiencia, el fiscal Jaime Trujillo explicó que Miranda y Leal viajaron el 28 de diciembre de 2024 desde Cúcuta hasta Aguachica y realizaron labores de vigilancia en la funeraria Los Olivos, donde identificaron la presencia de Sánchez. Ese mismo día adquirieron dos motocicletas que, según la investigación, fueron utilizadas para ejecutar el atentado.
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La Fiscalía señaló que al día siguiente se sumaron al plan Valderrama y Barraza, quienes llegaron desde Barranquilla. Los cuatro hombres se habrían reunido para coordinar la operación, definir funciones y ubicar a la mujer que pretendían asesinar.
Los sospechosos llegaron inicialmente a la funeraria, pero al no encontrar a alias “la Diabla” comenzaron a recorrer el sector. Posteriormente observaron el vehículo en el que ella se movilizaba estacionado cerca del restaurante Sorbetes y Jugos. Allí también se encontraba la familia Lora Rincón.
Según la reconstrucción de los hechos presentada por la Fiscalía, la confusión se produjo porque Ángela Lora y Zaida Sánchez vestían de manera similar. Ambas llevaban un pantalón negro y una camisa blanca, descripción que tenían los atacantes de su objetivo.
José Miguel Leal habría ingresado al establecimiento y, creyendo que tenía frente a él a la persona que buscaba, disparó contra la mesa donde se encontraba la familia. El pastor Marlon Lora, su esposa Yurlay Rincón y su hija Ángela murieron en el lugar. Santiago, el hijo menor, fue trasladado a un centro asistencial con graves heridas y falleció dos días después.
La Fiscalía aseguró que, tras el ataque, el presunto sicario advirtió que la mujer a la que buscaban seguía con vida dentro del restaurante. En ese momento, habría intentado dispararle nuevamente, lo que desató un intercambio de disparos antes de la huida de los involucrados.
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