Este martes 1 de septiembre se confirmó en horas de la mañana el asesinato de los líderes comunitarios y esposos James Flor y María Ovidia Palechor, luego de un ataque armada registrada en el sector de Las Casitas, corregimiento de La Pedregosa, en Cajibío (Cauca).
El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) reportó los asesinatos de los dos líderes como los número 102 y 103 registrados en el país durante el año. Según la organización, María Palechor era una lideresa indígena, coordinadora del Programa Mujer y del Programa de Derechos Humanos del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), además de reconocida defensora de los derechos humanos y de las comunidades de la región.
Por su parte, James Flor se desempeñaba como líder comunitario, vinculado a la Mesa de Víctimas de Cajibío, y era ampliamente reconocido por su trabajo en favor del bienestar y el desarrollo social del municipio.
Según las denuncias de habitantes de la zona, quienes conocían de cerca su labor y compromiso con los procesos comunitarios de la región, varios hombres armados llegaron hasta el lugar donde se encontraban los dirigentes y les dispararon en repetidas ocasiones. Ambos murieron en el sitio a causa de la gravedad de las heridas.
Hasta el momento se desconocen las razones del crimen y la identidad de los responsables. Las autoridades adelantan las investigaciones necesarias para esclarecer lo ocurrido, determinar quiénes estuvieron detrás del ataque y establecer si el asesinato de los dos líderes está relacionado con su labor social y comunitaria.
En la zona operan disidencias del Frente Dagoberto Ramos y del Frente Carlos Patiño, del Bloque Occidental, además de la presencia predominante del Frente Jaime Martínez, estructura que ejerce control territorial mediante patrullajes y retenes ilegales, y que restringe la movilidad de la población. Todas estas estructuras hacen parte del Estado Mayor Central (Emc), al mando de alias “Iván Mordisco”.
“Es importante decirlo con claridad: la presencia y el accionar de estas estructuras armadas someten a las comunidades a permanentes riesgos y restricciones, pero corresponde a las autoridades establecer quiénes fueron los responsables de este doble homicidio”, declaró Leonardo González Perafán, director de Indepaz.
Asimismo, la Defensoría del Pueblo, mediante la Alerta Temprana número 007 de 2023 y su informe de seguimiento número 008 de 2026, ya había advertido sobre el alto riesgo de vulneraciones a los derechos humanos en Cajibío.
Entre el 1 de enero y el 31 de junio de 2026, la entidad documentó el asesinato de 17 lideresas y 61 líderes sociales en el país, en medio de un contexto de violencia y estigmatización que continúa obstaculizando la labor de quienes defienden los derechos humanos en los territorios.
Por departamentos, Cauca se ubicó como el territorio con el mayor número de casos contra líderes, lideresas y defensores de derechos humanos, con un total de 19 asesinatos. Le siguieron Antioquia, con 11 casos, y Norte de Santander, con siete.
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