
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) cometió un error de talla mayor: incluyó al exjefe guerrillero, Juvenal Ovidio Ricardo Palmera Pineda, conocido como alias “Simón Trinidad”, en una lista de víctimas del caso 06, que investiga la persecución y exterminio de las militantes de la Unión Patriótica (UP). En un auto, se leía que esa jurisdicción le concedió el beneficio tras recibir sus declaraciones sobre hechos ocurridos a finales de la década de 1980. Sin embargo, aseguraron que se trató de un “error humano”.
En dicha decisión equivocada, dice la JEP, “se adjuntó un archivo de Excel denominado Anexo I que no corresponde al listado definitivo de personas acreditadas como víctimas ni como intervinientes especiales en el proceso judicial”, donde aparecía el nombre de “Simón Trinidad”. Según la jurisdicción, “el documento contenía información preliminar sobre solicitudes de acreditación que aún se encuentran en estudio, por lo que no tiene efectos jurídicos ni define el reconocimiento de víctimas para participar en el Caso 06″.
A través de una comunicación, la JEP aclaró que la solicitud de acreditación del exjefe guerrillero “no ha sido resuelta y, precisamente, continúa en evaluación”. Agregaron que “avanza en la implementación de una estrategia para resolver estas solicitudes en el menor tiempo posible, de manera que las víctimas puedan participar oportunamente en el Caso 06, garantizando la transparencia y el rigor en cada decisión”.
En el auto en el que había sido reconocido como víctima por “error”, se leía que “Simón Trinidad” inició su militancia política “en junio de 1985 con la adhesión del Movimiento Cívico Popular–Causa Común a la UP. Durante el proceso electoral de 1986, la UP tuvo un significativo crecimiento regional, lo que generó alianzas con otros sectores políticos emergentes, pero también dio lugar a una intensificación de la persecución y el asesinato de militantes del partido en el departamento del Cesar”.
Según le dijo a la JEP, dentro de esos episodios hubo una reunión en el Banco de la República, en la que, supuestamente, el comandante del Batallón de la Popa le pidió información sobre personas vinculadas a organizaciones sociales y políticas. Después, ocurrieron varios asesinatos en esa región. Tras el asesinato de dirigentes políticos y supuestas amenazas directas contra su familia, Palmera Pineda se exilió y luego ingresó a las Farc.
En los documentos con los que fue reconocido por error, se lee que “Simón Trinidad” llegó a la otrora guerrilla inicialmente “al Frente 19 en la región del Sumapaz y, posteriormente, fue trasladado a la Sierra Nevada en noviembre de 1987. Finalmente, la solicitud señala que muchos de los militantes de la UP que no se exiliaron ni se incorporaron a la insurgencia fueron asesinados, enumerando varios casos representativos de esta persecución sistemática”.
Asimismo, se lee que “el acto de acreditación de la condición de víctima ante la JEP le otorga, al mismo tiempo, la calidad de interviniente especial, garantizando así que tendrá las facultades necesarias para participar de manera efectiva en las actuaciones de la JEP”.
Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.