La firma especializada Leilao Eletrónico Judicial e Extrajudicial (LEJ) fue la encargada de realizar este miércoles la subasta autorizada por el Sexto Juzgado Criminal Federal del estado de Sao Paulo de las propiedades confiscadas y valuadas en 5,7 millones de reales (unos 3,2 millones de dólares).
Una lujosa casa en las playas de Florianópolis, capital del estado de Santa Catarina y con un precio inicial de 1,5 millones de reales (854.700 dólares), fue el bien más codiciado durante la subasta con un total de doce ofertas.
El abogado Homero Cardoso Machado, uno de los pocos oferentes que compareció a la subasta, que tuvo una mayor participación en la red de internet, fue el vencedor para adquirir la propiedad con una oferta de 2,05 millones de reales (1,1 millones de dólares), 36,67 por ciento por encima del precio inicial.
"Yo no estoy haciendo negocios con narcotraficantes, no le estoy comprado a ellos, yo le estoy es comprando al poder Judiciario", apuntó el especialista en derecho administrativo.
Para la subasta, que fue realizada en recinto abierto y a través de internet, fueron habilitados 34 compradores, de los cuales siete hicieron presencia física y once ofertaron 23 veces.
Otra casa en el balneario fluminense de Angra dos Reis, con precio de 1,1 millones de reales (626.780 dólares) fue vendida a un comprador anónimo por 1,6 millones de reales (911.680 dólares), 45,45 por ciento superior al precio inicial.
Una hacienda en Pouso Alegre (Minas Gerais) fue el tercer bien rematado, con precio de 540.000 reales (307.692 dólares) y adjudicada a otro comprador anónimo por 650.000 reales (370.370 dólares).
Las dos propiedades restantes, una casa en Aldeia da Serra, en la región metropolitana de Sao Paulo y donde "Chupeta" fue capturado junto a su esposa el último 7 de agosto, y una hacienda en Guaiba (Río Grande do Sul), serán vendidas en una segunda subasta programada para el 21 de enero.
La hacienda en Guaíba fue valuada en 1,7 millones de reales (968.866 dólares) y la casa en 877.000 reales (499.715 dólares).
El responsable de la subasta, Renato Moisés, destacó en rueda de prensa la "rapidez y éxito" de la misma, cuyo proceso se inicio quince días atrás con los registros de los compradores.
"Fue una subasta normal, pero colmó nuestras expectativas. Aunque no se hicieron ofertas por dos de los bienes, eso es normal en este tipo de subastas, pues las personas esperan a una nueva subasta con el 60 por ciento del precio inicial", señaló el subastador.
Moisés, sin embargo, explicó que esa estrategia "a veces no es buena, pues en una segunda subasta crece el número de ofertas y el precio final puede subir todavía más por la disputa".
Los vencedores de la primera subasta recibirán las facturas de pago y en un plazo máximo de 20 días tendrán la orden judicial de entrega, detalló Moisés.
El dinero de la subasta será consignado en una cuenta bancaria del juzgado y si el reo es declarado inocente el monto, con su corrección monetaria, será devuelto.
La propiedad de los inmuebles, algunos a nombre de testaferros, ya fue reconocida por el propio Ramírez Abadía, quien espera su extradición a Estados Unidos, donde deberá afrontar un proceso por homicidio y narcotráfico, pero amparado en las exigencias de la legislación brasileña.
La autorización de Brasil para la extradición de Abadía debe expedirse si el país que la pide, en este caso Estados Unidos, se compromete a respetar la condena máxima de 30 años, lo que exime al colombiano de una eventual pena de muerte o cadena perpetua.