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30 May 2016 - 2:00 a. m.

“La Comunidad del Anillo sigue existiendo”: Vicky Dávila

La exdirectora de La FM dijo que su labor investigativa por la supuesta red de prostitución en la Policía terminó con la publicación del libro “En honor a la verdad”.

Santiago Martínez Hernández

La periodista Vicky Dávila lanzó el libro sobre sus investigaciones a "La comunidad del anillo". / Oscar Pérez - El Espectador
La periodista Vicky Dávila lanzó el libro sobre sus investigaciones a "La comunidad del anillo". / Oscar Pérez - El Espectador
Foto: OSCAR PEREZ

“Quedé por fuera de los medios”, dijo Vicky Dávila al preguntarle sobre el futuro de las investigaciones sobre la Comunidad del Anillo, la supuesta red de prostitución al interior de la Policía. Si bien no habló de la organización Ardila Lule, dejó claro que María Lorena Gutiérrez, la superministra del presidente Juan Manuel Santos, logró su objetivo: que le bajaran el ruido a las denuncias periodísticas. En el lanzamiento de su libro “En honor a la verdad”, la exdirectora de La FM dio a conocer detalles y minucias de estos últimos tres meses luego de su salida del mundo periodístico. Serena, pero con el sinsabor de seguir siendo amenzada por sus investigaciones, habló con El Espectador sobre la forma en que construyó su libro, en qué quedaron las investigaciones por las chuzadas de las que fue víctimas y sobre la admiración que le tiene el fiscal general (e) Jorge Perdomo al exviceministro del Interior Carlos Ferro.

¿Qué hizo estos últimos tres meses?

Me senté durante muchas horas, muchos días, a recordar el minuto a minuto de todo lo que había ocurrido. Había escrito muchas notas de todo lo que iba ocurriendo. Me reunía con el Presidente, y tomaba todas las notas al salir; me reunía con el general (Rodolfo) Palomino y lo mismo. Me dediqué a seguir cómo iban saliendo las cosas de lo que habíamos denunciado.

¿Y cómo surge la idea del libro?

Es un compromiso que yo tenía con el equipo de investigación de La FM, con nuestros oyentes, con nuestros televidentes y conmigo misma. Hasta ahí llega mi labor de periodista. Ya si las autoridades hacen o no, pues esa ya no es mi labor. Mi labor ya llegó hasta ese libro con respecto a esas denuncias.

¿Cómo están sus relaciones con la Policía y la Fiscalía?

Relación con la Policía no tengo, de ninguna clase. La situación sigue siendo muy tensa con la institución. Con la Fiscalía ahí he estado pendiente de cómo van las investigaciones. El exfiscal (Eduardo) Montealegre se portó muy profesional, aunque fui muy crítica de algunas cosas de su gestión. El fiscal Daniel Hernández, quien está llevando el contexto de todos los casos, también ha hecho un trabajo muy loable tratando de buscar la verdad con todo su equipo. Y la Procuraduría ha avanzado de manera importante. Ya por lo menos tener un primer resultado parcial en una de las investigaciones que publicamos, y le estoy hablando de la grabación en la cual el coronel Reynaldo Gómez es amenazado y presionado para que cambie su versión de supuesto acoso sexual con respecto al general Palomino. Ya hay un pliego de cargos.

Se habló de periodistas detrás de los correos que recibió de supuestos seguimientos de la Policía, ¿Cómo va el tema de las ‘chuzadas’ en la Fiscalía?

Yo no sé qué papel pudieron tener periodistas en eso, porque las investigaciones no han concluido, y mal haría yo en decir “este sí, este no”. A mí me cuesta pensar que un grupo de periodistas me haya chuzado. Que pudieron haber tenido alguna participación, porque entiendo que esa es la teoría de la Fiscalía, o haber tenido algún conocimiento de esa información antes de que llegara a mis manos, eso yo no lo sé, es posible. Lo que yo sí recuerdo es que el fiscal Montealegre dijo: Uno, que no había duda de los seguimientos y las chuzadas. Eso no tiene discusión, está probado, porque tenían información certera. Un anónimo tenía información privada sobre mi vida personal y profesional. Por lo demás, yo vi al fiscal general diciendo que la hipótesis más fuerte era que las chuzadas venían de la Policía, o sea que sobre eso tampoco hay duda.

¿Por qué bajarle el ruido entonces a estas investigaciones?

Pues yo no sé quién le han querido bajar el ruido pero tal vez son los interesados. Es que hay mucha gente muy poderosa en todo esto, con muchas simpatías, con muchas cosas en común y es muy grave, porque la justicia no se puede ejercer o dictaminar por simpatías o por amiguismos o por solidaridad.

¿Se arrepiente de haber publicado el video del exviceministro Carlos Ferro?

No me arrepiento. Y no me arrepiento porque yo creo que era una pieza procesal importante, lo dijo la Procuraduría. Periodísticamente era muy importante si se miraba en un contexto de la investigación: era un video que hizo una supuesta víctima tratando de probar quiénes habían sido sus victimarios. Además eran funcionarios públicos que estaban en un carro público. Una cantidad de cosas que considero hacían de interés público el video. El día que fallaron la tutela en contra de las intenciones del genera Palomino de frenar otro libro que habla sobre estos hechos de la comunidad del anillo, a mí me llamó muchísimo la atención. El juez dice que el general Palomino llegó a un punto tan importante como funcionario público, que era conocido por todo el país, que su derecho a la intimidad era más reducido y que primaba su función pública sobre su derecho a la intimidad.

¿Y cómo fue esta situación entre el actual fiscal general encargado Jorge Perdomo y Carlos Ferro después de una entrevista que le dio a Blu radio?

A mí me llaman en la semana santa y me dicen: “Ferro habló con Perdomo. Perdomo llamó a Ferro”. A mí me pareció inverosímil. Me pareció raro, extraño, todo eso lo cuento en el libro. Y como que no le paré muchas bolas, para ser honesta. Sin embargo, cuando estaba terminando el libro, pensé que no podía sacar eso sin antes haber hablado con Perdomo, ya fiscal encargado, pero en ese entonces vicefiscal. Le pedí una cita. Y cuando estaba en su despacho me reconoció que llamó desde su propio teléfono a Carlos Ferro, el día de la entrevista de Blu, y que le dijo que a partir de esa mañana ‘Colombia era más democrática y liberal’. Me aseguró que él se había impactado enormemente con la historia y que le había llegado al alma.

¿Cree que se debería declara impedido?

Mire, esa misma pregunta me la hizo él. Pero yo no soy quien para decirle al fiscal lo que tiene que hacer. Yo respeto enormemente a las autoridades y al fiscal general. Y lo otro es que ya ha pasado tanto tiempo y se ha visto que a Ferro no lo han llamado. Ni en las investigaciones que hay preliminares en las que se menciona su nombre, como el caso de un muerto en Fusagasugá que no ha avanzado. Ya llevan ocho años sin avanzar.

¿Cree que ha faltado diligencia o voluntad política para adelantar el caso de la comunidad del anillo?

Esas conclusiones se las dejo a usted. Pero yo creo que la gente no es boba y entiende que estamos hablando de un hecho muy grave. Estamos hablando de una mafia y de gente con mucho poder. Lo que no entiendo es que si ya no existe, ¿por qué tanto poder? A veces pienso que todavía existe. El ministro de Defensa dijo que sí existió, y yo creo que hay muchas personas interesadas en decir que no existió y en descalificar las investigaciones. Esa es una forma de tratar de inducir a quienes imparten justicia para que descalifiquen las investigaciones. Pero hay unas víctimas. La gente entiende exactamente qué está pasando acá, quizás nunca sepamos al verdad completa pero nosotros como periodista en La FM cumplimos con nuestra función.

El abogado de las víctimas dijo que por las amenazas que ha recibido se retira del caso y del país, porque no hay garantías en ese proceso, ¿piensa lo mismo?

Es otro episodio grave dentro de esta situación que se ha venido generando y ojalá haya alguna autoridad que por fin de garantías a todos los que se han metido a investigar o denunciar. En este caso es el representante de las víctimas y me parece gravísimo que renuncie. Si él esta renunciado es porque su situación es muy difícil. Y nosotros en La FM probamos el sinsabor de meternos con esas investigaciones de corrupción en la Policía. Hoy hay cinco periodistas de La FM que todavía están con protección y en el caso mío los problemas de seguridad son enormes. Alguien, habrá alguien que haga las cosas como son, ojalá.

¿Se quedaron solos en esta pelea?

Algunos colegas, entre ellos El Espectador, Noticias Uno y Manuel Teodoro, han querido avanzar en esto, pero es muy difícil. Es increíble. Cada vez que medio se menciona el tema, todo se vuelve oscuro, se vuelve raro. Hay una frase en el libro “En honor a la verdad” de una entrevista que yo le hago a la mamá de la cadete Lina Zapata en la que me dice que cree que todo el que se mete con la Comunidad del anillo termina mal. Y eso es muy grave, es muy triste.

¿Su salida de RCN se debe a las relaciones comerciales del grupo Ardila Lule y a lo que estaba sucediendo con el gobierno en ese momento?

No me ponga a hablar de la Organización Ardila Lule, que me parece que la gente entiende muy bien qué pasó. Déjeme decirle que a mí me advirtieron sobre las retaliaciones que podían venir del Gobierno. Me advirtieron el mismo día que mandaron las almendras desde Palacio a la organización para que me las dieran a mí. Eso está muy claro. Entre Maria Lorena Gutierrez y el ministro de Hacienda cumplieron unas funciones de advertir que era lo que estaba pasando, de hablar sobre mi trabajo con mis jefes. Cumplieron bien el trabajo, hicieron bien la labor.

En el momento en que se suscitó el escándalo del video, muchos medios salieron a criticar la forma cómo se publicó. Pero hay una frase que dijo Javier Dario Restrepo y fue que “el error es que todos estamos actuando como jueces y ninguno se ha puesto en los zapatos del otro”…

Dario Restrepo también dijo que si el estuviera en sus épocas de redactor muy seguramente lo habría publicado. Yo acepto el debate sobre el video pero no podemos confundir una cosa con la otra: aquí había un universo de denuncias que han avanzado en la Procuraduría, en donde ya hay un pliego de cargos contra cuatro altos oficiales, incluido el exdirector de la Policía Rodolfo Palomino. Así que nosotros hicimos un trabajo serio, juicioso y disciplinado, que estaba buscando la verdad.

¿Cuáles fueron sus errores?

Debí publicar el video y en el libro usted va a encontrar la historia. Creo que el equipo periodístico de La FM, y permítame exaltar a todos mis compañeros que me acompañaron en esta investigación, trabajó más de 24 horas al día para conseguir pruebas. No se puede perder de vista que hubo un gran valor en el trabajo que hicimos, por atrevernos a hacer ese tipo de denuncias de corrupción en la Policía. Así que me parece muy ingrato hablar de errores ¿Alguien ha pensado en lo grave de las denuncias? Qué es lo grave: un error o una decisión discutible periodísticamente hablando, una decisión editorial; o lo que estaba pasando en ese momento en la Policía y que seguramente sigue pasando.

¿Cómo luchar para que esta denuncia no se quede en los anaqueles de la Fiscalía?

Es que ya lo que nosotros tenemos que hacer lo hicimos. Esto está en manos de las autoridades y de los periodistas que están en los medios de comunicación. Yo quedé por fuera de los medios.

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