Hace 96 horas, desde el pasado sábado 18 de noviembre, 1.000 habitantes del municipio de Briceño, Antioquia, están confinados por los enfrentamientos entre el Clan del Golfo y las disidencias de Iván Mordisco, grupo ilegal que se encuentra negociando la paz con el gobierno de Gustavo Petro. Desde que se desató la crisis humanitaria en esta zona del norte antioqueño, el alcalde del municipio, Wilmar Moreno, viene pidiendo urgentemente apoyo de la Gobernación y de la Fuerza Pública para evitar que esta situación se salga aún más de las manos. Además, este escenario de guerra tiene un agravante: que uno de los grupos ilegales involucrados se había comprometido públicamente a cesar sus actividades para no poner en riesgo la vida de civiles.
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Lea: Clan del Golfo tiene confinadas a 1.000 personas en Briceño, Antioquia
Se trata del frente 36 del autodenominado Estado Mayor Central, el cual no hizo parte del Acuerdo de Paz con las FARC en 2016 y que, desde entonces, atemoriza a esta población y otros municipios como Ituango, Yarumal, Campamento, Anorí y algunas zonas de la subregión del Bajo Cauca antioqueño. De acuerdo con lo pactado en octubre pasado entre el gobierno de Gustavo Petro y ese grupo criminal de Iván Mordisco, este último se comprometía, entre otras acciones, “a no generar desplazamiento forzado, ni confinamiento de la población civil”. Una prohibición vigente hasta enero de 2024 y que está siendo violada a todas luces en Briceño.
Fuentes militares le confirmaron a El Espectador que las alertas de hechas por el alcalde han sido atendidas y que el Ejército hace presencia en el municipio. Pero advierte que, hace un par de semanas, las comunidades le pidieron a los uniformados que salieran del lugar porque ponían en riesgo sus vidas. Además, desde el Ejército publicaron un video en el que miembros de la IV Brigada reportan en la mañana de este martes su presencia en el centro poblado del corregimiento Las Auras, donde se concentran los enfrentamientos armados. Aunque esas mismas fuentes militares le reprochan al alcalde de Briceño guardar silencio cuando la comunidad sacó al Ejército, entidades locales señalan que el mandatario local afronta un escenario muy complejo.
“(Wilmar Moreno) Se encuentra entre la espada y la pared porque hay comunidades que son presionadas y utilizadas por los grupos armados. Es muy fácil cuestionarlo ahora. Su vida corre peligro por denunciar estos hechos”, dice un funcionario del Estado que hace presencia en la zona. Este diario también conoció una carta, fechada el pasado 20 de noviembre, en la que el alcalde de Briceño relata a las autoridades cómo en el corregimiento de Las Auras está en medio de las balas del Clan del Golfo y las disidencias de las FARC. En el documento, además, pide un corredor humanitario para evacuar a la población de sus casas, convertidas en las últimas horas como trincheras por los grupos criminales.
“En Las Auras, desde el pasado viernes, es asediado por una cantidad considerable de uniformados altamente dotados con armas de largo alcance pertenecientes al Clan del Golfo, provenientes del Bajo Cauca, los cuales iniciaron combates con el frente 36 de las disidencias. Esa misma noche llegaron hasta el casco urbano del corregimiento y tomaron a toda la comunidad como rehenes. Obligaron a prepararles comida, tomaron civiles y los amarraron. Al día siguiente (domingo) mataron a Hugo Arley Muñoz, quien hacía parte del programa de sustitución de cultivos ilícitos y vivía con sus dos hijos de 8 y 10 años”, dice el alcalde de Briceño en la carta.
Posteriormente, relata el mandatario local, el Clan del Golfo prohibió la entrada y salida del corregimiento de todo tipo de vehículos, dejando a la población en un confinamiento total y amenazando a los campesinos con incendiar con fuego a todas las viviendas. “La población es utilizada como escudos humanos. Luego de cuatro días de confinamiento y de haber paralizado las actividades académicas de los niños y todas las actividades de trabajo de los campesinos y habiendo mantenido amarrados a varios campesinos, entre los que al parecer hay personas con discapacidades mentales y/o cognitivas generado mayor temor y zozobra por las fuertes actuaciones en contra de la comunidad”.
De acuerdo con información militar, el grupo es liderado por alias Primo Gay, un hombre de apenas 21 años y que hace apenas seis años, con tan solo 15 años, fue reclutado por la guerrilla del ELN. De acuerdo con información de inteligencia, Primo Gay estaría involucrado en la masacre de cuatro personas en la vereda Frisolera, municipio de Campamento, Antioquia, ocurrida en marzo de 2023. También se le endilga la muerte de dos soldados en Briceño, perpetrado la semana pasada. “Primo Gay es el que ahora hace presencia en esta zona de Antioquia, pero el líder del frente 36 es alias Firu, quien en marzo pasado la Fiscalía le levantó las órdenes de captura, en medio de los primeros pasos de la mesa de diálogos con el Gobierno”, dice una fuente militar.
El perfil criminal de Firu también señala que este tomó el mando del frente 36, en julio de 2022, luego de que alias Cabuyo muriera en una operación militar. “Tan pronto es abatido Cabuyo, Firu, quien era su primo, toma el mando de la organización criminal. Incluso, alis Firu iba a ser capturado en la vereda Los Trozos, pero la comunidad lo impidió a través de una asonada”, afirma un alto oficial del Ejército. Lo que queda claro por las fuentes consultadas es que hay un temor de que de Las Auras se vuelva un segundo Plateado, en referencia al corregimiento de Argelia, Cauca, en donde las disidencias de Iván Mordisco controlan la zona y que ha sido un escollo en el avance de la mesa de negociación.
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