Publicidad
28 Jan 2022 - 6:01 p. m.

La historia de uno de los exFarc en riesgo que llegó a la Corte Constitucional

El coordinador del ETCR de Charras (Guaviare), Francisco Gamboa, conocido en la guerra como “Ricardo Semillas”, fue uno de los excombatientes cuya tutela llevó a que la Corte declarara un estado de cosas inconstitucional en la implementación del Acuerdo de Paz. Esta es su historia.
Felipe Morales Sierra

Felipe Morales Sierra

Periodista Judicial
La tutela de Ricardo Semillas fue una de las que llevó a la Corte a declarar una vulneración del Acuerdo de Paz.
La tutela de Ricardo Semillas fue una de las que llevó a la Corte a declarar una vulneración del Acuerdo de Paz.
Foto: Cortesía

A Francisco Gamboa lo llamaron en la guerra Ricardo Semillas, por la canción del dueto Ana y Jaime sobre un hombre que habla “con despacio palabras verde esperanza”. Antes del Acuerdo de Paz, su trabajo en las filas de las Farc era la “organización de masas”, como la llama él. Desde la dejación de armas ha continuado con su trabajo político, ya no en la insurgencia, sino en la vida civil. Pero las amenazas lo han cercado, cree que el peligro que corre su vida lo ha limitado y por eso acudió a la Corte Constitucional y pidió que se declarara que el Estado incumplió al menos un punto de lo acordado.

(En contexto: Corte Constitucional declara que hay una violación masiva del Acuerdo de Paz)

En una decisión histórica, la Corte les dio la razón a él y a otros siete excombatientes de las Farc que desde distintos rincones de Colombia pedían garantías de seguridad para continuar su proceso de reincorporación. El alto tribunal declaró que hay un estado de cosas inconstitucional, o, como lo definió Ricardo Semillas en diálogo con El Espectador: “La verdad quedó dicha: hay una violación masiva del Acuerdo de Paz y no puede continuarse simulando su implementación. Es necesario ponernos la camiseta de la paz”.

Actualmente, la Unidad Nacional de Protección (UNP) reevalúa el riesgo que corre Ricardo Semillas. Coordina el Espacio Territorial de Reincorporación (ETCR) de Charras, en Guaviare, el mismo departamento en el que esta semana fue atacado un equipo de la Misión de Verificación de la ONU que hace seguimiento al Acuerdo de Paz. De hecho, Ricardo, o Francisco Gamboa, tuvo que salir de allí hace un par de años luego de que las amenazas en su contra se arreciaron. “Hubo dos intentos de atentar en contra mía, que afortunadamente no se lograron materializar y allí la dirección del partido tomó la decisión de que me desplazara mejor al Vichada”, recuerda.

(Lea también: Gobierno no comparte declaratoria de violación masiva al Acuerdo de Paz)

Para entonces, Ricardo Semillas coordinaba un albergue del ETCR de Charras al que llegaban los excombatientes que tenían algún problema de salud o las mujeres embarazadas. “Yo hacía todo el acompañamiento para que se afiliaran al sistema de salud, para que las EPS dieran las autorizaciones, las llevaba al médico. Esas eran como mis responsabilidades y, desde luego, salía siempre a altas horas de la noche y comenzaron los problemas de seguridad, las persecuciones”, dice. Denunció ante la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo terció en su favor, pero nada cambió.

Aunque pensó que con salir de Guaviare la situación menguaría, no fue así. “Mientras yo estaba en Vichada, fueron a la casa donde estaban mi compañera, que también es firmante del Acuerdo de Paz, y mi hijo. Ahí me dejaron una advertencia”, añade. Volvió a Charras cuando el excomandante guerrillero Albeiro Córdoba, quien coordinaba el ETCR decidió alejarse de la dirigencia por las amenazas que había en su contra. Los exFarc del lugar votaron por Ricardo Semillas para que lo reemplazara y él aceptó.

Las amenazas no pararon. “Yo duré más de año y medio yendo a la Unidad Nacional de Protección y a todo lado”, dice. Finalmente, la UNP le hizo un estudio de riesgo y concluyó que era necesario que Ricardo Semillas tuviera dos escoltas, un vehículo blindado, un botón de pánico, un chaleco antibalas y un medio de comunicación. Pero no se los dieron. Fue ahí que interpuso la primera acción de tutela y un juez le ordenó a la entidad garantizarle el esquema de seguridad. “Finalmente, llegó solo un vehículo con un escolta”, dice.

(Lea aquí: La ARN niega renta básica a los hijos de ex-Farc asesinados)

Además de incompleto, el esquema que le dio la UNP llegó cojo: “el vehículo presentaba fallas: en varias oportunidades nos quedamos botados en el camino. Nuestra comunidad está a tres horas de San José del Guaviare y por cerca de dos horas de camino no hay comunicación. En unas tres o cuatro ocasiones nos quedamos en medio de esa carretera sin comunicación porque el vehículo no servía. En varias ocasiones me quedé solo: una vez que estaba en un evento político, tuve que venirme de Villavicencio solo porque a los escoltas que me habían asignado se les acabó la misión y se quedaron allá”.

Por esto fue Semillas quien le pidió a la Corte Constitucional que declarara el estado de cosas inconstitucional. Y le dieron la razón. De lo que se sabe hasta ahora del fallo, opina que, “la Corte hizo un análisis muy serio de las pruebas que aportamos nosotros, de lo que se ve día a día en los medios de comunicación y no esperábamos nosotros que ocurriera otra cosa”. Además, cree que es una oportunidad para que el Gobierno renueve su compromiso con la implementación del Acuerdo de Paz, aunque reconoce que es “desmotivante” que el Estado no haya cumplido a cabalidad con su parte.

“Mi familia me dice: hay que cuidarse mucho, porque los liderazgos son importantes, pero ya no queremos más muertos. Yo les digo a mi mamá y mis hermanos: yo nací para liderar, lo hago de corazón y creo que no puedo parar. Yo no concibo la vida ahora, si no es para trabajar por la construcción de paz”, recuerda. En últimas, no quiere terminar como el Ricardo Semillas de la canción: “Un disparo cortó el viento con sed de sangre emboscada y Ricardo doblo el cuerpo sin terminar la palabra”. Él, en cambio, pide “que esa emboscada que se llevó a Ricardo Semillas no alcance a Francisco Gamboa”.

Read more!

Para ver más detalles del pronunciamiento de la Corte Constitucional:

Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.

Síguenos en Google Noticias

 

Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.