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El escándalo de Odebrecht sigue cobrando cabezas de importantes políticos y es el ejemplo de que una de las problemáticas mundiales es la corrupción transnacional. Raffaele Cantone, el presidente de la Autoridad Anticorrupción de Italia —en Colombia sería el equivalente al secretario de Transparencia de la Presidencia o zar anticorrupción—, dijo en entrevista con este diario que la corrupción será el futuro de la criminalidad internacional y explicó que la estrategia principal para combatirla se debe centrar en perseguir los patrimonios económicos y no capturar personas. También aseguró que es necesario que instituciones como la ONU y la OCDE tramiten la reforma de una legislación para darles más herramientas a países que no tienen la capacidad de rastrear la ruta del pago de sobornos y coimas.
¿Cuál es la razón para que Italia sea blanco de críticas por problemas de corrupción?
A la vez que ha sido blanco de críticas, ha desarrollado políticas y técnicas anticorrupción efectivas. Creo que en ningún país del mundo hubo una investigación como la de Manos Limpias, en la que asistimos al ocaso de una clase política entera. Todavía hay investigaciones que golpean a importantes personajes políticos y económicos. Se han llevado a cabo actividades que han recibido felicitaciones a nivel internacional por la lucha contra la corrupción, a tal punto que Transparency International lo ha reconocido e Italia ha ganado nueve posiciones en la lista de países menos corruptos, pasando de la posición 69 a la 60. Todavía no es suficiente.
El tema mundial en cuanto a corrupción es Odebrecht. La gran dificultad es rastrear los dineros. ¿Qué podrían hacer los países latinoamericanos?
En Italia tenemos la experiencia de la lucha contra la mafia y una política muy rigurosa frente al lavado de activos. Por ejemplo, toda la parte pública y los pagos son rastreables, y los bancos están obligados a reportar todas las operaciones sospechosas. Obviamente, muchas operaciones se llevan a cabo en paraísos fiscales y no son trazables. Pero el objetivo es crear más dificultades para quienes están inmersos en la corrupción. Creo que la experiencia de Italia contra esas operaciones puede ser útil para Latinoamérica. La corrupción transnacional es un tema delicado.
Corrupción transnacional es lo que sucedió en el caso Odebrecht. Si los capitales no hubiesen pasado por Estados Unidos, nada se habría sabido de los sobornos. ¿Por qué es tan fácil que sea un delito invisible?
La corrupción transnacional es el futuro de la corrupción. Además, cuando las transacciones se hacen a través de diversos países es muy difícil investigar, porque las policías nacionales no tienen jurisdicción en el extranjero. Se complejiza porque toca hacer solicitudes oficiales internacionales, que llevan mucho tiempo. Todo eso es ventajoso para los que cometen estos crímenes. Otra dificultad es la diferencia entre las leyes de varios países, pues no en todas las legislaciones se consideran ilegales ciertas actividades corruptas. La idea es que las organizaciones internacionales se involucren en la regulación común que se aplique en la mayoría de los países.
¿Cómo puede la comunidad internacional crear una política criminal para combatir la corrupción?
Es difícil lograr la cooperación internacional, pero no imposible. Este año hemos participado en un encuentro en Londres en el que se trató el tema de la corrupción en países en vía de desarrollo, porque es en estos países donde comúnmente se presentan estos casos. Y también han señalado la responsabilidad de los países occidentales. El gran logró sería reunir los países a través de la ONU, la OCDE y otras instituciones para establecer una regulación. Obviamente, la corrupción es distinta a lo largo del mundo y siempre habrá alguno que se preste para este juego. El tema del futuro, sin duda, es la corrupción transnacional.
Colombia e Italia tienen un pasado con el narcotráfico. ¿Qué está pasando con las relaciones entre la mafia Ndrangheta y los carteles colombianos?
La mafia ha sido golpeada duramente en Italia. Especialmente en Sicilia y Nápoles. La ‘Ndrangheta es una organización muy particular porque tiene un sistema arcaico, del pasado, pero que actúa bajo lineamientos modernos. Los jefes parecen del siglo XIX, pero al mismo tiempo tienen una capacidad espantosa de moverse en el mercado internacional. En este momento es la única que tiene relaciones con organizaciones de Latinoamérica para traficar drogas. Y busca nuevos mercados en países europeos para posicionarse. No todos los países en Europa enfrentan de la misma forma la lucha contra las drogas.
¿Cómo están enfrentando la lucha contra las drogas en Italia?
Golpeando los patrimonios. Hemos confiscado muchos bienes y propiedades impresionantes, pero la mafia decidió esconder su dinero en el exterior. Hemos logrado que en gran parte del Estado europeo se confisquen propiedades, pero hay leyes diferentes. La cuestión es golpear el dinero porque no basta arrestarlos si no les quitamos disponibilidad económica.
Es la misma estrategia que en Colombia, pero la dificultad radica en lograr que otros países confisquen los bienes por falta de tratados de cooperación internacional. ¿Cómo trabajan Italia y Colombia en este sentido?
Hay mucha colaboración en temas investigativos, pero la transacción de dinero no se hace directamente entre Italia y Colombia. La principal dificultad es que el movimiento del dinero se da por varios países. Eso es un obstáculo. En Italia podemos intervenir patrimonios cuando hay sospecha de que es una riqueza injustificada, sin necesidad de identificar cuál fue el delito. Pero Europa no lo permite porque gran parte de los países europeos dicen que esas leyes no ofrecen garantías a los ciudadanos. Estamos intentando que la Unión Europea emita una directiva que amplíe el espectro para poder confiscar, solamente, patrimonios de italianos, aunque no haya prueba directa que los vincule con narcotráfico u otra actividad ilícita.
¿Sólo para Italia?
Sí, porque es nuestra jurisdicción. Pero el gran problema es que gran parte de la actividad criminal italiana es en el exterior, como España, Alemania, Gran Bretaña y otros países del norte de Europa donde no es posible embargar con estos requisitos.
Los países afectados por el narcotráfico y la corrupción no tienen la capacidad en el exterior para afectar los patrimonios…
El crimen es más rápido que la ley. Pero todo está cambiando porque la cooperación internacional ha aumentado. Por ejemplo, en los años 80 era imposible pensar en una colaboración con cualquier alto funcionario de Colombia, pero hoy las fuerzas policiales se hablan a diario. La idea es lograr tener herramientas internacionales que puedan ser utilizadas por todos los países. En Europa estamos creando una legislación especial para todo el territorio.
¿Por qué enfrentar la corrupción es tan difícil?
La corrupción debe tener la capacidad de ser aceptada socialmente. La corrupción es en doble vía y necesita relaciones. La mafia italiana tiene empresas y necesita tener relaciones con el mundo público. Prefiere la corrupción a la violencia. La violencia crea enemigos; la corrupción, amigos. Se tiene que luchar con esto a través de la transparencia de la actividad. Que la corrupción pueda manejar la política y la ley es un hecho. La única forma de enfrentar ese fenómeno es que intervenga la opinión pública. ¿A qué le tiene más miedo la política? ¿A las investigaciones o a la opinión pública? En los países del norte de Europa hay poca corrupción y se debe al control de la opinión pública. No se le puede ganar a la corrupción arrestando a las personas.
¿Qué medidas pueden brindar más transparencia?
En Italia, todos los políticos y funcionarios públicos de alto rango deben declarar su renta y su disponibilidad económica, es decir, propiedades. No sólo declara la persona, sino los familiares en segundo grado. Las empresas saben dónde no corren riesgo y tienen asesores que son expertos en conocer ese tipo de legislaciones que les permiten cometer ilícitos.
Un factor común en los eventos de corrupción en países en vía de desarrollo son empresas de construcción europeas o de países desarrollados. ¿Por qué?
Así funciona la corrupción transnacional. El gran problema son las reglas que se aplican a los políticos y empresarios. Por ejemplo, en Italia es delito la corrupción internacional, y si un empresario italiano le paga a un funcionario nigeriano, el primero será juzgado en Italia. Es decir, los empresarios son perseguidos por sus actuaciones en todo el mundo. Para que la lucha contra la corrupción transnacional sea efectiva, se tiene que perseguir en todos los países, a un lado (donde se comete el ilícito) y al otro (de donde provienen los empresarios). El problema se da cuando hay países con sistemas judiciales que no funcionan, como en África. Hay un convenio anticorrupción de la ONU, pero países como Estados Unidos no lo adoptaron.
¿Cómo combatir los paraísos fiscales?
Imponiendo sanciones económicas y políticas fuertes. Los paraísos fiscales dependen de sus relaciones internacionales, por ejemplo Suiza.