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Langlois, ¿prisionero de guerra?

Una supuesta guerrillera llamó a un periodista, leyó un comunicado y dijo que las Farc declaraban “prisionero de guerra” al periodista francés por portar prendas militares. Aseguró que el reportero está herido y fuera de peligro.

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Redacción Judicial
01 de mayo de 2012 - 09:01 p. m.
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En medio de la incertidumbre, la desinformación y la zozobra por la suerte del periodista francés Roméo Langlois, una llamada que recibió ayer un grupo de periodistas que están en zona rural de Unión Peneya (Caquetá) confirmaría que el comunicador está en poder del frente 15 de las Farc.

La llamada la hizo una mujer, que se presentó como supuesta guerrillera de dicho frente y quien aseguró que el grupo insurgente raptó al periodista cerca del municipio de Unión Peneya (Caquetá), donde el pasado sábado las Farc atacaron a los uniformados de una unidad antinarcóticos. De acuerdo con la mujer, el reportero extranjero está en manos de esa guerrilla, que lo declaró “prisionero de guerra” porque vestía prendas militares.

La llamada la recibió un periodista de Noticias Uno, que se encuentra en la zona donde se registraron los enfrentamientos. La supuesta guerrillera, al dar el parte de salud de Langlois, explicó que pese a haber sufrido una herida en su brazo izquierdo, recibió atención y se encuentra fuera de peligro.

Ante el anuncio de las Farc, del cual no se había confirmado su autenticidad al cierre de esta edición, surgieron las primeras reacciones. Una de ellas fue la del general Javier Enrique Rey Navas, comandante de la División de Aviación del Ejército, quien rechazó la afirmación en cuanto a que el francés llevara alguna prenda militar en el momento de su rapto. De acuerdo con el oficial, antes del ataque sí portaba un casco y un chaleco antiesquirlas para protección, que era verde oliva, pero no camuflado.

“Tras el enfrentamiento se quitó el chaleco, el casco, gritó que era periodista y se dirigió al sitio donde se encontraban los guerrilleros. Cuando lo secuestraron no tenía prendas militares. Tenía un bluyín, botas pantaneras y una camiseta azul. Estos terroristas están mintiendo, porque él se entregó como civil, dijo que era periodista y no militar”, insistió el general Rey.

“No teníamos información de que el periodista estuviera en poder de las Farc. Uno de nuestros suboficiales muertos tenía a cargo la seguridad del francés. Tras el combate, él trató de sacarlo del área e intentó llevarlo a un sitio donde iba a aterrizar el helicóptero, pero los guerrilleros no permitieron el aterrizaje. Fue cuando se despojó del chaleco y el casco, y se dirigió hacia los guerrilleros. Incluso, dejó su bolso personal y su cámara”, agregó el oficial.

Tras el supuesto comunicado de las Farc, desde la Casa de Nariño el presidente Juan Manuel Santos se pronunció y responsabilizó directamente a las Farc por la vida y la suerte que pueda correr el comunicador francés. De igual forma, pidió al grupo insurgente que lo libere pronto.

De acuerdo con el Derecho Internacional Humanitario, un prisionero de guerra es un militar detenido por el enemigo en medio del conflicto armado y este estatus no incluye a personas desarmadas o no combatientes capturados en tiempo de guerra. Por esta razón, frente al anuncio de la supuesta guerrillera de que tenían al periodista francés bajo esta categoría, el analista Juan Gabriel Uribe indicó, en declaraciones a Caracol Radio, que “en Colombia no hay prisioneros de guerra, sino secuestrados. En este caso es un secuestrado internacional y parece que la guerrilla tiene que resarcir inmediatamente esta situación y entregarlo unilateralmente”.

Faltan a su palabra

De confirmarse que el frente 15 de las Farc tiene en su poder al periodista Roméo Langlois, se abre un debate en torno al incumplimiento de la reciente promesa del grupo guerrillero de renunciar al secuestro como práctica en medio del conflicto colombiano. Este anuncio lo hizo el pasado 26 de febrero, a través de un comunicado titulado “De prisioneros y retenciones”, en el que se comprometía a no volver a secuestrar.

En el comunicado del pasado 26 de febrero, firmado por el secretariado de las Farc (máximo organismo del grupo insurgente), anunciaron la liberación de los canjeables que tenían en su poder y que, a partir de la fecha, renunciaban a la práctica del secuestro en su actuación revolucionaria. “La parte pertinente de la Ley 002, expedida por nuestro Pleno de Estado Mayor del año 2000, queda por consiguiente derogada. Es hora de que se empiece a aclarar quiénes y con qué propósitos secuestran hoy en Colombia”, decía.

Por eso, parece contradictoria la supuesta atribución que se hizo el frente 15 del plagio del periodista francés. Según el senador Iván Cepeda, es importante establecer si efectivamente este ciudadano está en poder de la guerrilla, teniendo en cuenta que no hay un comunicado oficial. “Si esta persona está en poder de las Farc, esperamos que lo liberen de inmediato y que muy pronto podamos esclarecer los hechos que tuvieron lugar en esta confrontación”.

Por ahora, mientras se confirma si la llamada de la supuesta guerrillera que dio a conocer un comunicado oficial del grupo insurgente, cuya autenticidad está en duda, crecerá la incertidumbre de su paradero y las voces pidiendo su liberación seguirán pronunciándose. Situación que estará acompañada por otro debate: el límite del riesgo que puede asumir un periodista al cubrir la guerra (ver nota anexa).

“No hay condiciones para negociar”: Roy Barreras

Ante el supuesto secuestro del periodista Roméo Langlois por parte de las Farc, hay voces que piden frenar el trámite de la reforma constitucional llamada marco legal para la paz, pues consideran que la acción es una clara muestra del desinterés del grupo guerrillero en buscar una salida negociada al conflicto.

Al respecto, el senador Roy Barreras, coautor y ponente de la iniciativa en el Senado, sostiene que “es claro que aún no están dadas las condiciones para una negociación que conduzca a la paz, pero esto no quiere decir que nos debemos quedar sin la herramienta para buscarla. La reforma hay que tramitarla, y cuando el presidente Santos lo considere pertinente y se den las condiciones, podremos utilizarla”.

El parlamentario aseguró que “el marco legal para la paz no es una manguera para apagar un incendio fortuito ni un remedio de última hora para las coyunturas políticas y de seguridad. Es una herramienta para lograr una solución negociada al conflicto y no les vamos a hacer eco a los enemigos de la paz”.

Por Redacción Judicial

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