Este 23 de mayo, la jueza Laura Estella Barrera decidirá el camino del expediente judicial quizá más importante del país: el caso Álvaro Uribe, por los delitos de fraude procesal y soborno. Como jefa del Juzgado 41 de Conocimiento de Bogotá, Barrera tiene la palabra para definir el futuro procesal de la investigación, de escuchar las posiciones encontradas entre la Fiscalía y las víctimas reconocidas. Mientras la Fiscalía, por segunda vez, solicita el archivo definitivo de la investigación (en el mundo penal se llama preclusión), su contraparte -el senador Iván Cepeda, el exfiscal Eduardo Montealegre, el exvicefiscal Jorge Perdomo y Deyanira Gómez, exesposa del testigo estrella del caso- insiste en que hay suficientes pruebas para llevar por primera vez a un expresidente a juicio. En este caso, Uribe habría intentado presionar a testigos que saben de paramilitarismo en Colombia, a través de gestiones de emisarios, como el abogado Diego Cadena, quien está en juicio por uno de esos episodios.
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