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Las falencias en el esquema de seguridad de Galán en Soacha

El exsenador Juan Lozano aseguró en un momento vio al jefe de seguridad del precandidato presidencial alejándose del camino a la tarima donde momentos después fue baleado.

Redacción Judicial

03 de junio de 2015 - 04:50 p. m.
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El exsenador Juan Lozano Ramírez narró detalles de la manifestación pública en el municipio de Soacha (Cundinamarca) en la noche del 18 de agosto de 1989 momentos antes de la llegada del precandicato presidencial Luis Carlos Galán Sarmiento. Para el excongresista fue evidente que se presentaron falencias en el esquema de seguridad del dirigente del nuevo liberalismo.

En su intervención Lozano aseguró pese a que Galán llegó al municipio en un vehículo blindado antes de llegar a la plaza central se bajó y un grupo de personas lo montaron en una camioneta de estacas, exponiendo su integridad personal y física. El testigo llamó la atención sobre este hecho, más si se tiene en cuenta las amenazas que había recibido y el fallido atentado que se había presentado días antes en Medellín.

Anteriormente miembros de la campaña presidencial habían alertado sobre la situación de riesgo en el municipio de Soacha “por la hora y por la plaza”. Sabían que el evento iba ser muy diferente debido al número de personas que iban a asistir. “Se solicitó que se asumieran todas las precauciones, todos los controles para salvaguardar la vida de Galán”.

El excongresista –quien fungía como secretario de la campaña- aseguró que era evidente que la situación de seguridad de Galán Sarmiento era compleja, por esto la preocupación que existía sobre esa visita. Sin embargo, pese a estas alertas, ese día no se presentaron las medidas extraordinarias de seguridad.

Durante todos estos días existió un halo de preocupación tanto por los miembros de la campaña tanto por la familia del dirigente político, más por el cambio de un momento a otro del jefe de seguridad. Por razones que el testigo no tiene certeza llegó el teniente Jacobo Torregrosa, por decisión de la dirección de Departamento Administrativo de Seguridad.

“Sentimos inmensa angustia al ver la ausencia total de medidas de protección en la plaza de Soacha, encontramos que no había control de armas, cualquier persona podía colocase en cualquier lugar, la tarima tenía una protección muy precaria, no había presencia de la Fuerza Pública”, aseguró Lozano quien llegó una hora antes del arribo de Galán a Soacha.

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“Al hombre que mataron en Soacha era él que iba ganando las encuestas para presiente de la República (…) Esa no era la plaza que se debía haber preparado para recibir al hombre más amenazado del país”, aseguró el testigo, quien alertó por el uso de pólvora y el alto consumo de alcohol que se presentaba en dicha plaza.

El papel de Torregrosa

En un momento determinado, cuando Galán bajó de la camioneta de estacas y se abrió un camino de gente para que llegara a la tarima que había sido instalada, Lozano vio de lejos al jefe de seguridad alejándose de ese tumulto de gente. “Mi recuerdo es que apartaba del camino para subir a la tarima”.

En este sentido aseguró que dos escoltas de confianza del dirigente político se subieron con él. Pocos minutos después se presentó una ráfaga de disparos y el candidato presidencial yacía en el suelo gravemente herido. “Se confundían los ruidos de las balas con la pólvora. Todo era muy confuso”.

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Como pudieron, alzaron a Galán Sarmiento y lo subieron a un carro de la campaña con rumbo al Hospital de Bosa. “La atención ahí fue precaria, tuvimos que bajarlo”. Cuando el secretario de la campaña sabía que no había esperanza para salvar la vida del dirigente político vio nuevamente a Torregrosa caminando por el centro médico. “Tenía una actitud muy nerviosa”.

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Pocos minutos después vio al teniente hablando por teléfono, cuando se presentó el intercambio de miradas Torregrosa soltó la bocina. Lozano, quien tenía que hacer unas llamadas para informar sobre la situación alzó el teléfono. Al otro lado una persona de sexo masculino, cuya identidiad desconoce hasta el momento, pregutó “¿Se murió?" y posteriormente colgó.

Después de ese día, Lozano no volvió a ver al teniente ni saber nada de él. Muchos años después se enteró por los medios de comunicación que había muerto.
 

Por Redacción Judicial

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