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Las filosas aspas del ventilador de Yidis

Sin exageración alguna se diría que las declaraciones que la ex parlamentaria Yidis Medina le entregó a la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, sobre las verdades de su repentino cambio de voto durante el trámite que aprobó el proyecto de reelección presidencial inmediata, enviaron el escándalo parapolítico a los sótanos de las redacciones periodísticas. Todos a quienes salpicó con sus revelaciones no sólo enfrentan un cenagoso panorama político, sino también judicial. Incluido el propio presidente Álvaro Uribe Vélez.

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El Espectador
10 de mayo de 2008 - 08:41 p. m.
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“El señor Presidente me dijo que lo ayudara, que él necesitaba que yo votara el proyecto de reelección porque eso le iba a hacer bien al país y que eso era hacer patria, y que hablara con Alberto Velásquez (ex secretario general de la Casa de Nariño), que me iba a dar algunas ayudas y que lo hablado y lo pactado sería cumplido de acuerdo con las necesidades de mi región o de lo que yo quisiera”, sostuvo la ex parlamentaria durante su diligencia de indagatoria a la Corte, que esta semana le dictó medida de aseguramiento por el delito de cohecho.

Las aspas de su ventilador incluyeron los nombres del ex congresista Iván Díaz Mateus —titular de la curul que ella reemplazaba—, de quien dijo que de manera insistente la llamó para “plantearle la importancia de apoyar el proyecto”, hasta el punto de ofrecerle para ello tres meses más de ‘paloma’ en el Senado, con la advertencia de que si no votaba favorablemente retiraría a César Guzmán, su asesor, de la Unidad de Trabajo Legislativo. Contó Yidis que el ex ministro Sabas Pretelt, Alberto Velásquez y Diego Palacio (Minprotección) le ofrecieron puestos en instituciones de salud, y hasta un consulado que consideró el mismo presidente Uribe.

También relató cómo se “sugirió comprar” al ex congresista Teodolindo Avendaño, a través de la Notaría 67 de Bogotá, por $450 millones; cómo el ex viceministro Hernando Angarita, “como emisario del doctor Sabas Pretelt”, le manifestó que tendría una participación en la Superintendencia de Salud a cambio de “su silencio”; cómo dos abogados contratados por el Gobierno —Clara María González y Álvaro Montoya— la ‘libretearon’ para eludir con éxito las primeras indagaciones de la justicia y cómo, en efecto, sus correligionarios resultaron beneficiados por la burocracia gubernamental.

“El voto de los congresistas, para que conserve su legitimidad, debe aparecer despojado de las mezquindades que distinguen la conciencia de quien acepta venderlo”, advirtió la Corte en su providencia. Y como si el panorama no fuera ya lo suficientemente sórdido, el ‘ventilador’ de la parapolítica, Rafael García, le dijo a El Espectador que el detenido ex director del DAS Jorge Noguera chantajeó a Yidis. “O usted vota favorablemente o ventilamos sus relaciones con el Eln”, le habría dicho Noguera, según García.

Por El Espectador

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