El CTI de la Fiscalía General con el apoyo de Medicina Legal exhumaron este viernes en el cementerio Los Olivos (Neiva) los restos del exministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla, asesinado por sicarios motorizados en la noche del 30 de abril de 1984 cuando se movilizaba en su vehículo oficial en el norte de Bogotá.
El fiscal general encargado, Jorge Fernando Perdomo aseguró que la exhumación se adelantó en el marco de la investigación que adelanta la Dirección Nacional de Análisis y Contexto frente a la muerte del exministro. El ente acusador busca establecer las dudas que existen frente a los hechos que rodearon el ataque que cegó la vida de Lara Bonilla.
“Se busca establecer si tal vez, como puede ser una hipótesis, en este homicidio no solo participaron los carteles sino si hubo connivencia de agentes del Estado y en concreto, si pudo haber proyectiles o balas provenientes incluso de la misma escolta del señor exministro", precisó Perdomo frente a las hipótesis que se manejan actualmente.
Según se ha podido establecer, la Fiscalía General tiene información que ponen en duda la versión oficial entrega en el primer momento sobre el ataque al exministro. En ese momento se aseguró que los dos sicarios motorizados alcanzaron el vehículo en el que se movilizaba y le dispararon en repetidas oportunidades.
Según se ha podido establecer, la Fiscalía General tiene información que ponen en duda la versión oficial entrega en el primer momento sobre el ataque al exministro. En ese momento se aseguró que los dos sicarios motorizados alcanzaron el vehículo en el que se movilizaba y le dispararon en repetidas oportunidades.
Sin embargo, las pruebas técnicas practicadas indican que el vehículo tuvo que haber frenado puesto que los impactos de bala hallados fueron a corta distancia, acción que no se podía hacer en movimiento. “Era imposible”, precisó una fuente.
Se indica que las primeras versiones establecieron que los sicarios, que se movilizaban en una motocicleta a 80 kilómetros por hora, abordaron el vehículo del ministro por la derecha, sin embargo existen registros que uno de los disparos se efectuó por el lado izquierdo del carro.
Al revisar otros documentos y fotografías de la época se puede verificar que pese a que los asientos en los que se encontraban el conductor y el escolta de Lara Bonilla fueron alcanzados por las balas. Sin embargo, ellos resultaron ilesos, esto ha generado una duda frente al hecho si el vehículo fue detenido y ellos salieron del mismo.
La investigación busca establecer si existió participación de agentes del Estado en el crimen de Lara Bonilla, cuyo asesinato fue planeado por el jefe del Cartel de Medellín, Pablo Escobar y otros narcotraficantes.
En un mes se conocerán los resultados oficiales. En 2012 el crimen de Lara Bonilla fue declarado crimen de lesa humanidad. La Fiscalía General de la Nación ha ordenado la práctica de más de 50 pruebas y diligencias que se están practicando, dentro de las que se incluye esta exhumación.