Desde el año pasado, cuando el juez segundo especializado de Bucaramanga, Jairo Serrano, condenó a Yidis Medina a pasar 32 años tras las rejas por su supuesta responsabilidad en el plagio del secretario de Hacienda Ricardo Sequea, el tesorero Juan Carlos Carvajal y el diputado Luis Fernando Guarín —ocurrido en diciembre del año 2000—, la exrepresentante señaló que la sentencia no era otra cosa que una retaliación por haberle contado al país las verdades de cómo se tramitó en el Congreso la reelección de Álvaro Uribe Vélez —Medina fue condenada a 47 meses tras aceptar que había recibido sobornos a cambio de su voto—. Y el Tribunal Superior de Bucaramanga, que acaba de eximirla, no pasó por alto este asunto.
“Por lo que aprecia el tribunal, algo tuvo que suceder para que después de tantos años (Ricardo) Sequea se decidiera a contar y a darle impulso a este proceso, reactivando la investigación, porque estas cosas no suceden por generación espontánea. Por eso nada de raro tiene, como insistentemente lo han pregonado la procesada y su defensor, que en esto hubieran influido los conflictos y enfrentamientos políticos que tenía Yidis Medina”. Teniendo ese argumento en cuenta, así como las múltiples contradicciones que presentaron los testigos en contra la excongresista, el Tribunal de Bucaramanga agregó: “Todo indica, pues, que Yidis Medina fue víctima como los otros del secuestro”.
Yidis Medina Padilla cumplió anoche sus primeras 24 horas en libertad y, a pesar de haber defendido a capa y espada su inocencia desde el mismo momento en que fue condenada por ese secuestro, está lejos de tener claro qué hacer con su vida ahora que ha sido eximida de cargos. “Anda paranoica con su seguridad”, le contaron a este diario personas cercanas a Medina, “y por eso anda de un lado a otro con su hijo mayor”. “Es que los enemigos que ella se granjeó son muy poderosos, cualquier cosa puede suceder”, señala Élmer Montaña, uno de los abogados que trabajan con Sigifredo López en la Fundación Defensa de Inocentes, la cual asesoró a la excongresista para recobrar su libertad.
Montaña confirmó, por otra parte, que la fundación seguirá muy de cerca las denuncias penales que presentó en contra del juez Serrano, de Sequea y del fotógrafo Jesús Villamizar, quien relacionó a Medina con el Eln. “La justicia se tiene que tomar más en serio esto de los testigos mentirosos, si no vamos a pasar años viendo a gente que va, hace declaraciones espurias, mete a otros en problemas y no pasa nada. Si no hay justicia aquí ya miraremos a qué mecanismos de carácter internacional podemos recurrir en ambos casos, el de Sigifredo y el de Yidis”, indicó Montaña.