“Hoy he decidido tomar esta decisión y dar un paso al costado a pesar de ser feliz en este cargo y poder realizar acciones en favor de la justicia y las diversas personas, puesto que en las últimas semanas se vienen realizando intentos de injerencia en la cartera que hoy dirijo. Presidente, mis actuaciones no dependen de influencias, ni amenazas, persuasiones, ni interferencias o intereses políticos. Mi actuar siempre está regido por lo que considero adecuado al derecho y a la equidad”. Estas es parte de las palabras con las que la ministra de Justicia, Ángela María Buitrago, presentó su renuncia irrevocable al presidente Gustavo Petro.
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En contexto: Ángela Buitrago renuncia al Ministerio de Justicia y alerta presiones de Benedetti
Aunque en su carta la ministra Buitrago no mencionó nombres propios ni situaciones particulares de esa “injerencia”, durante las horas siguientes al desarrollo de la noticia, las palabras de la jurista apuntaron a dos alfiles de gobierno: Armando Benedetti, ministro del Interior, y Angie Rodríguez, directora del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre). El primero venía caminando por la cornisa tras recibir un golpe a su gestión, con el hundimiento en el Senado de la consulta popular de máximo interés para Petro.
Según argumentó Buitrago, desde abril pasado habría recibido llamadas telefónicas por parte de Benedetti y Rodríguez, así como chats que luego fueron borrados por los altos funcionarios. La razón de la renuncia es la presunta presión ejercida por ambos para cambiar funcionarios del Ministerio de Justicia, y de sus entidades adscritas, a pesar de que vienen ejerciendo su labor, en sus palabras, acorde con la delicada responsabilidad que ello significa. Además, por la proposición de hojas de vida de personas que no cumplirían con las capacidades mínimas para ocupar los puestos. Buitrago remarcó en las entrevistas otorgadas a medios de comunicación que no concibe la llegada de personal poco calificado a su cartera.
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En diálogo con El Espectador, Buitrago explicó que Rodríguez la habría llamado para solicitarle expresamente la salida de Ludwing Joel Valero de la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (Uspec), la entidad que administra los recursos del sistema de cárceles. Buitrago dice haberle respondido que era una persona que trabaja bien y que el competente para dictar su salida era el presidente Petro. Luego de ello, “me llamó Benedetti para decirme que por qué no sacaba la resolución (de la salida de Valero). Yo le reiteré que el nominador era el que lo tenía que sacar”, dijo. Buitrago agregó que no recibió llamadas de otros funcionarios y que tiene cómo probar ante las autoridades esas supuestas peticiones de Rodríguez y Benedetti.
Valero, al final, presentó su renuncia por solicitud del Dapre, cuando Angie Rodríguez llevaba apenas un mes dirigiendo esa entidad. El pasado 7 de abril, Petro designó como director encargado de la Uspec a Fidel Espitia, quien venía trabajando desde hace un año como director del área de gestión contractual. Buitrago enfatizó en que Valero conocía el sector y que hoy la Uspec no está en las manos expertas que necesita. “Los cargos deben ser por capacidad, conocimiento y hoja de vida. Las instrucciones que yo impartí es que nadie entra al Ministerio por recomendaciones políticas o de ninguna índole”, agregó en entrevista con este diario.
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La otra situación denunciada por la saliente ministra es la supuesta solicitud del alto gobierno de sacar a Alexánder Rivera Álvarez, director de la Política de Drogas del Ministerio. Este último es un funcionario que impulsó la sustitución voluntaria de cultivos de uso ilícito en Guaviare, Putumayo y Caquetá. Ahora, lidera la estrategia antidrogas que regirá hasta 2030 y que promete asfixiar a los grupos criminales y salidas económicas a las poblaciones cultivadoras de coca, amapola y marihuana. Buitrago agrega que, a través de la Secretaría de la Presidencia, le hicieron llegar la hoja de vida de una persona para reemplazar a Rivera, pero que ni siquiera tenía un título relacionado con las funciones a desempeñar.
Para sacudirse de los señalamientos en su contra, Armando Benedetti respondió que no ha hablado con Buitrago y que no tiene facultades, ni poder, para solicitar renuncias. Asimismo, en su cuenta de X, escribió: “Estoy cansado. Acabo de dar poder para demandar (la palabra precisa es denunciar) a la exministra de Justicia, por injuria y calumnia”. De otro lado, BluRadio dio a conocer que la directora del Dapre, Angie Rodríguez, también prepara acciones legales contra Buitrago, por lo que considera difamación de su nombre. Y que el presidente Petro le habría solicitado directamente la renuncia a Buitrago antes de que ella hiciera pública su intención de abandonar la cartera, tras 10 meses a la cabeza.
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Buitrago, reconocida como la fiscal del caso Palacio de Justicia, terminará, entonces, su liderazgo del Ministerio de Justicia el próximo 1 de junio. Entre sus logros se destaca la articulación con la Fiscalía y la Rama Judicial del proyecto de reforma a la justicia, que busca un sistema más ágil y con mayores garantías para las víctimas. Además, el desarrollo de la Ley de Utilidad Pública, diseñada en la administración Néstor Osuna, para otorgar la libertad bajo la condición de trabajo comunitario a madres cabeza de familia. Las últimas acciones de Buitrago fueron las conversaciones en Estados Unidos de cara a una nueva certificación antidrogas, con la que se inyectarán recursos al país para prevenir y combatir el narcotráfico.
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